Fiebre Amarilla.

La Fiebre Amarilla es una infección transmitida por mosquitos caracterizada por falla hepática, renal, miocárdica y hemorragias generalizadas con una alta tasa de letalidad. Es producida por el virus de la Fiebre Amarilla, perteneciente a la familia Flaviviridae.
Epidemiología:
La distribución es principalmente en las zonas tropicales del Africa Sub-Sahariana como Angola, Benin, Burkina Faso, Camerun, República Democrática del Congo, Gabón, Gambia, Gana Guinea, Liberia Nigeria, Sierra Leona y Sudán y en América Latina en Perú, Brasil, Bolivia, Venezuela, Colombia, Ecuador y Guyana Francesa. Anualmente se producen alrededor de 200.000 casos en el mundo, la mayoría en Africa. En América del Sur, tradicionalmente Perú ha tenido las tasas más altas de infección presentando una gran epidemia en 1995 pero actualmente Brasil registra el número mayor de casos.
Transmisión:
La infección es mantenida por transmisión en un ciclo selvático entre primates cuyo vector es un mosquito del género Haemagogus en América del Sur y Aedes africanus en Africa. En esta etapa el hombre es ocasionalmente infectado en viajes a la selva. En el ciclo urbano de transmisión, el virus es transmitido desde un humano infectado a un susceptible a través de la picadura del mosquito hembra Aedes aegypti, la cual se alimenta durante el día y se encuentra preferentemente en zonas urbanas.
Manifestaciones clínicas:
Luego de que una persona es picada por un mosquito infectado y después de un período de incubación de 3 a 6 días, la mayoría de las personas desarrolla una enfermedad leve caracterizada por fiebre y malestar de varios días de duración. Sólo el 15 % desarrolla la enfermedad grave consistente en dos fases: Una fase aguda de fiebre, cefalea, mialgias, nauseas y vómitos. Posteriormente existe una remisión por 24 hrs seguida de la fase tóxica final caracterizada por ictericia, hematemesis, melena, coma y muerte. La mortalidad de esta fase es de alrededor del 50% siendo mayor la mortalidad en menores de 10 años.
Diagnóstico diferencial:
El diagnóstico diferencial del síndrome ictérico febril en cualquier persona que vive o proveniente de zonas endémicas de Fiebre Amarilla incluye Hepatitis A, malaria, leptospirosis y Dengue hemorrágico.
Diagnóstico:
Definición clínica de acuerdo a los criterios de la OPS.
Se considera sospechosa de Fiebre Amarilla a aquella enfermedad de comienzo brusco seguido de ictericia luego de 2 semanas de iniciados los primeros síntomas y uno de los siguientes criterios:
1) sangramiento nasal, encías, tracto gastrointestinal o piel.
2) muerte en tres semanas luego de la instalación de la enfermedad.
Diagnóstico de laboratorio.
El diagnóstico se hace mediante la identificación de anticuerpos específicos de Fiebre Amarilla, IgM e IgG. Se han desarrollado técnicas de ELISA. La IgM aparece después de 1 semana de iniciado los síntomas y es el diagnóstico definitivo de enfermedad. El diagnóstico mediante IgG requiere del aumento de 4 veces los títulos en dos muestras de sangre consecutivas. Esto es especialmente importante para las personas que viven en zonas endémicas de Fiebre Amarilla que pueden tener presencia de anticuerpos IgG por infecciones previas asintomáticas y por lo tanto no significar diagnóstico frente a los síntomas actuales. La identificación mediante cultivos, técnicas de amplificación molecular o inmunohistoquímica desde la sangre o tejidos es considerado también como diagnóstico definitivo.
Tratamiento:
No existe tratamiento específico para esta enfermedad, sólo medidas generales y manejo en unidades de cuidado intensivo cuando la severidad de la enfermedad asi lo requiere.
Prevención:
Las medidas de prevención contemplan la protección frente a picadura de mosquito como el uso de pantalones y camisas manga larga, evitar el uso de perfumes y usar repelente de mosquitos que contengan DEET en concentraciones variables de acuerdo a la edad de las personas.
Se cuenta con una vacuna bastante efectiva, preparada con el virus atenuado. Esta vacuna es recomendada a personas que viajan a zonas donde existe el riesgo de transmisión de esta enfermedad o a aquellas que provenientes de zonas endémicas ingresen a países que tienen el vector para limitar la posibilidad de transmisión asociada a la importación del virus. En algunos países endémicos de Fiebre Amarilla se han iniciado programas de vacunación masiva con reducción importante de las tasas de infección y transmisión.

MSP recomienda vacunación contra la fiebre amarilla a ciudadanos que viajen a zonas selváticas de Brasil

Los viajeros deben tener la precaución de vacunarse con diez días de antelación cuando viajen por turismo o trabajo a las áreas selváticas de bosques rurales de los Estados de Acre, Amapá, Amazonas, Goiás, Maranhao, Mato Grosso, Mato Grosso do Sul, Pará, Rondonia, Roraima, Tocantins y Minas Gerais.
Asimismo, a los municipios al sur de Piauí, oeste y sur de Bahía, norte de Espíritu Santo, noroeste de Sao Paulo, y oeste de los estados de Paraná, Santa Catarina y Río Grande del Sur en la República Federativa de Brasil.
Las ciudades costeras de Río Grande del Sur, Santa Catarina, Río de Janeiro, Sao Paulo, Salvador, Recife y Fortaleza no son áreas con riesgo de transmisión de Fiebre Amarilla.
Frente a la detección en la República Federativa de Brasil de casos sospechosos de Fiebre Amarilla silvestre, principalmente en el Estado de Goiás y en el Distrito Federal, la Dirección General de la Salud del Ministerio de Salud Pública cumple en informar:
1- La situación referida hay que considerarla en el contexto epidemiológico de circulación en la naturaleza del virus de la Fiebre Amarilla en el Brasil.
2- La Fiebre Amarilla no ha registrado casos urbanos en Brasil desde el año 1942, siendo desde esa fecha una enfermedad que se transmite en áreas selváticas, de bosques o rurales, interviniendo como reservorio diferentes especies de monos y como vector mosquitos de los géneros Haemagogus y Sabethes.
3- Por otra parte, las zonas con riesgo de transmisión histórico o actual para esta enfermedad son las áreas selváticas, de bosques rurales de los Estados de Acre, Amapá, Amazonas, Goiás, Maranhao, Mato Grosso, Mato Grosso do Sul, Pará, Rondonia, Roraima, Tocantins, Minas Gerais, y municipios al sur de Piauí, oeste y sur de Bahía, norte de Espíritu Santo, noroeste de Sao Paulo, y oeste de los estados de Paraná, Santa Catarina y Río Grande del Sur. Las ciudades costeras, incluyendo Río Grande del Sur, Santa Catarina, Río de Janeiro, Sao Paulo, Salvador, Recife y Fortaleza no son áreas con riesgo de transmisión de Fiebre Amarilla.
4- Por lo expuesto se recomienda que todas aquellas personas que por cualquier motivo (laboral o turístico) tengan previsto visitar zonas selváticas, de bosques, rurales o sub urbanas, reciban con una antelación no menor a diez días al ingreso a la zona de riesgo, la vacuna contra la Fiebre Amarilla.
5- La referida vacuna es administrada a los viajeros con la emisión del correspondiente Certificado Internacional de Vacunación por parte del Centro de Vacunación Internacional de esta Unidad Sanidad de Fronteras, pudiéndose solicitar día y hora por el teléfono 915-47-65 de lunes a viernes de 09:00 a 13:00 horas o por correo electrónico a sanidadfronteras@msp.gub.uy.

Es una infección viral transmitida por zancudos.
Causas, incidencia y factores de riesgo
La fiebre amarilla es causada por un pequeño virus que se transmite por la picadura de zancudos. Esta enfermedad es común en Suramérica y en África subsahariana.
Cualquier persona puede contraer la fiebre amarilla, pero las personas de mayor edad presentan un riesgo mayor de infección severa. Si una persona es picada por un zancudo infectado, los síntomas generalmente se desarrollan entre 3 y 6 días más tarde.
Causas, incidencia y factores de riesgo
La fiebre amarilla es causada por un pequeño virus que se transmite por la picadura de zancudos. Esta enfermedad es común en Suramérica y en África subsahariana.
Cualquier persona puede contraer la fiebre amarilla, pero las personas de mayor edad presentan un riesgo mayor de infección severa. Si una persona es picada por un zancudo infectado, los síntomas generalmente se desarrollan entre 3 y 6 días más tarde.
La fiebre amarilla tiene tres etapas:
*Etapa temprana: son frecuentes el dolor de cabeza, los dolores musculares, la fiebre, la pérdida del apetito, el vómito y la ictericia. Después de aproximadamente 3 a 4 días, a menudo los síntomas desaparecen brevemente (remisión).
*Período de remisión: después de 3 a 4 días, la fiebre y otros síntomas desaparecen. La mayoría de las personas se recupera en esta etapa, pero otros pueden progresar a la tercera etapa que es la más peligrosa (etapa de intoxicación) dentro de las siguientes 24 horas.
*Período de intoxicación: se presenta disfunción multiorgánica, lo cual abarca insuficiencia hepática y renal, trastornos hemorrágicos/hemorragia, disfunción cerebral que comprende delirio, convulsiones, coma, shock, y la muerte.
Síntomas
*Arritmias, disfunción cardíaca
*Sangrado (puede progresar a hemorragia)
*Coma
*Disminución de la micción
*Delirio
*Fiebre
*Dolor de cabeza Ictericia
*Dolores musculares (mialgia)
*Cara, lengua y ojos rojos
*Convulsiones
*Vómitos
*Vómitos con sangre
Signos y exámenes
Una persona con fiebre amarilla avanzada puede presentar signos de insuficiencia hepática, insuficiencia renal y shock.
Si la persona presenta síntomas de fiebre amarilla, debe comunicárselo al médico en caso de haber viajado a zonas donde se sabe que prolifera la enfermedad. El diagnóstico se puede confirmar por medio de exámenes de sangre.
Tratamiento
No existe un tratamiento específico para la fiebre amarilla. El tratamiento de los síntomas puede incluir:
*Hemoderivados para el sangrado severo
*Diálisis para la insuficiencia renal
*Líquidos por vía intravenosa (líquidos intravenosos)
Expectativas (pronóstico)
La fiebre amarilla fluctúa en severidad. Las infecciones graves con sangrado interno y fiebre (fiebre hemorrágica) son mortales hasta en la mitad de los casos.
Complicaciones
*Coma
*Muerte
*Coagulación intravascular diseminada (CID)
*Insuficiencia renal
*Insuficiencia hepática
*Parotiditis
*Infecciones bacterianas secundarias
*Shock
Situaciones que requieren asistencia médica
Se debe solicitar atención médica por lo menos 10-14 días antes de viajar a una zona endémica de fiebre amarilla con el fin de averiguar si es necesaria la vacunación contra esta enfermedad.
La persona le debe comentar al médico de inmediato si ella o su hijo presenta fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, vómito o ictericia, especialmente si ha viajado a una zona en donde se sabe que se da la fiebre amarilla.
Prevención
Si la persona va a viajar a un área en donde la fiebre amarilla es común, debe:
*Dormir en casas con mallas protectoras
*Usar repelentes contra zancudos
*Llevar puesta ropa que cubra todo el cuerpo
Existe una vacuna efectiva contra la fiebre amarilla, por lo que la persona debe preguntarle al médico, al menos 10-14 días antes del viaje, si debe vacunarse contra este tipo de fiebre.

El regreso de la fiebre amarilla

Fiebre amarilla y dengue: iniciarán una campaña de eliminación del mosquito- vector que la trasmite, así lo ha hecho conocer el Ministerio de Salud Pública (MSP) de Uruguay anunciando la formación de una comisión interministerial en la que estará representado el Congreso Nacional de Intendentes con el objetivo de trazar los planes para erradicar al mosquito que transmite el dengue, cuya presencia ya ha sido detectada en nueve departamentos del país. Ante el regreso de esta grave enfermedad La ONDA elaboró el siguiente informe.
La fiebre amarilla es una enfermedad infecciosa aguda que representa una gran amenaza pública a la salud en zonas endémicas de África, donde el virus continúa reapareciendo aún después de largos periodos de reposo.
El virus de la fiebre amarilla ha causado epidemias importantes en el continente americano, africano y europeo.
Según la revista Biomédica de la Universidad de Yucatán, el Popol-Vuh, libro sagrado de los mayas quichés, relata que la fiebre amarilla entre los mayas se debía a la constante convivencia con los monos, allí se describe una enfermedad llamada "xekik" (vómito de sangre) ocurrida entre los años de 1480 a 1485.
El impacto de estas epidemias, sumado a enfermedades importadas por los europeos (viruela, sarampión y "tabardillo" (tifus exantemático)), fue tal, que en 1572 se estimaba que un tercio de la población indígena había muerto. La epidemia de fiebre amarilla predominó en la región por decenas de años y su efecto fue tan desbastador que en 1650 las comunidades indígenas se despoblaron al huir desesperadas e impotentes a las zonas selváticas o a la costa oceánica.
En 1881, el médico cubano Carlos J. Finlay presentó por primera vez la hipótesis de que un mosquito podía transmitir la fiebre amarilla. Posteriormente Walter Reed y su grupo trabajaron sobre esta teoría realizando experimentos con voluntarios, y comprobaron que la fiebre amarilla era transmitida por el mosquito Aedes aegypti
En Uruguay la fiebre amarilla tiene mala historia En el correr de los meses de marzo, abril y mayo de 1857, Montevideo se vería asolada por uno de los más terribles flagelos que soportara la población desde su fundación: la que se denominó "fiebre amarilla".
Por consiguiente, más que nunca, se hizo necesario velar por la salubridad pública y con tal fin, la Policía resultó, un pilar fundamental para combatir aquel mal epidémico.
Ante los primeros casos de la mortal epidemia, el personal policial comenzó de inmediato por desecar todos los bañados y esteros que circundaban la zona urbana con innumerables cargas de tierra y arena transportadas en carros desde las canteras del Cerro, continuándose luego con la más estricta limpieza de la ciudad.
Muchas fueron las víctimas de esta alarmante epidemia, pero los comisarios y celadores -como lo hacía constar el propio Jefe de Policía don Luis de Herrera en nota al Ministro de Gobierno- estaban en todas partes; ya sacando los cadáveres de sus camas o conduciendo los enfermos al Hospital de Caridad, o procediendo a la quema de ropa y objetos infectados, hasta caer muchos de ellos allí mismo, abatidos por el mal que combatían con abnegación.
Don Heráclito C. Fajardo, cronista de la época, nos ha legado la descripción del tétrico cuadro que ofrecía nuestra Capital, en estos patéticos términos:
"Los primeros síntomas de una mortal epidemia, de un azote terrible y misterioso habíase ya pronunciado haciendo víctimas en cada hora, en cada minuto, en cada instante. Montevideo ofreció repentinamente un aspecto de desolación indescriptible(...) la Policía y los médicos no descansaban en su fúnebre tarea de recoger a los muertos. Los carros fúnebres transitaban en todas direcciones, a todas horas del día y de la noche, cargados de cadáveres y los Celadores marchaban en busca de éstos atronando el aire, perturbando el sueño agitado de la población (cuya) mayor parte había huido(...) (Heraclito C. Fajardo - "Escritos Selectos", Montevideo, 1950 Fuente: "Evolución Histórica de la Policía Uruguaya
COMO SE TRANSMITE
El agente causante de la fiebre amarilla es un virus transportado por un mosquito de la familia Flaviviridae- en especial Aedes Aegypti. Se mantiene en un ciclo de transmisión por medio de mosquitos moradores de bosques y de primates no humanos, a menudo se conoce como el ciclo "jungla". Ocasionalmente, el humano adquiere fiebre amarilla en la jungla y después se muda a la aldea o zona urbana en donde pueden ser picados por mosquitos domésticos, en especial al Aedes Aegypti, el cual también es un transportador del virus. Esto puede disparar la fiebre amarilla "urbana", con efectos potencialmente devastadores.
SÍNTOMAS
Periodo de invasión es de 2-5 días, con inicio súbito de fiebre 39-40ºC, pulso rápido, al 2do DIA esta lento, el rostro y los ojos adquieren color rojo, la lengua es saburral, con bordes rojos, cefalea, dolor epigástrico, dolores musculares.
Periodo de remisión donde la crisis febril cede por 2-5 días
Periodo de intoxicación es de 3-9 días con fiebre recurrente y pulso rápido.
La fiebre amarilla se caracteriza por ataques repentinos de fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, dolor de espalda, con dolor muscular generalizado, postración, nauseas y vómitos. Se presenta de inmediato la leucopenia junto con posibles síntomas de hemorragia sobre todo hematemesis. De principio, la ictericia es moderada pero se intensifica más tarde. A medida que la enfermedad avanza el pulso se vuelve más lento y débil, en ocasiones con presencia de anuria
INCIDENCIA Y DISTRIBUCIÓN
La incidencia de fiebre amarilla es muy alta identificándose en regiones endémicas/enzoonoticas de África del Este, especialmente en Liberia, Ghana, Nigeria y países vecinos. Anualmente se reportan desde cientos hasta miles de casos. Las poblaciones rurales son las de mayor riesgo, donde la mayoría de los casos se dan en adultos sobre todo en hombres jóvenes que trabajan en los bosques. Los casos en hombres sobrepasan en número a las mujeres en aproximadamente 2:1.
PREVENCION
La vacunación en muchos países se lleva a cabo tanto rutinariamente mediante la vacunación EPI, como en campañas masivas en el caso que se presenten brotes de fiebre amarilla.

La fiebre amarilla es una enfermedad infecciosa aguda de breve duración y de gravedad variable que va seguida de una inmunidad para toda la vida.
El nombre de la enfermedad proviene de la ictericia (color amarillento en la piel) producida por el daño hepático (al hígado).
¿Cómo se transmite?
El agente causante de la fiebre amarilla es un virus transportado por un mosquito, en especial Aedes aegypti. Es un vector transmisor de diversos virus pero su mayor importancia para el ser humano se da en la transmisión de la fiebre amarilla y en la actualidad del dengue.
El otro mosquito transmisor de la fiebre amarilla es una especie que vive generalmente en la selva.
La posibilidad de ingreso a la zona urbana del virus es cuando un ser humano adquiere la enfermedad en las zonas selváticas y se muda a zonas urbanas donde puede ser picado por mosquitos domésticos, en especial el Aedes Aegyptis, el cual también es transportador del virus. ¿La fiebre amarilla se puede curar?
Recién en 1881 el médico cubano Carlos J Finlay, presentó por primera vez su hipótesis de que un mosquito podría transmitir la fiebre amarilla.
Posteriormente Walter Reed y su grupo trabajaron sobre esta teoría realizando experimentos y comprobaron que la fiebre amarilla era transmitida por el mosquito. Finalmente en 1936 se consigue la vacuna que logra combatir la enfermedad.

"Las primeras apariciones de fiebre amarilla se produjeron en Montevideo en 1803 y 1818. En 1855 (...) la fiebre amarilla se propagó por la ciudad dejando un saldo de 888 muertos"*
En Montevideo el Doctor Teodoro Vilardebó también murió víctima de la fiebre amarilla en 1856, fue uno de los médicos que no cesaron de asistir a la población durante las distintas epidemias que asolaron la ciudad.
"Entre marzo y junio de 1857, la fiebre amarilla, diezmó literalmente la Capital. El médico e historiador Washington Buño estima que de unos 20.000 habitantes del casco urbano de ese año, 2500 o algo menos, fallecieron de fiebre amarilla"
"En los meses finales de 1872 y comienzos de 1873, ocurrió la segunda epidemia de fiebre amarilla, mucho menos mortal que la primera. Las víctimas oficiales fueron 471, un 0,45% de la población urbana del departamento".**

La fiebre amarilla, o vómito negro (también llamada la Plaga Americana), es una enfermedad viral aguda e infecciosa causada por "el virus de la fiebre amarilla", que pertenece a la familia de los Flaviviridae, y del género Flavivirus amaril. Es una causa importante de enfermedad hemorrágica en muchos países de África y Sudamérica, a pesar de la existencia de una vacuna efectiva. Lo amarillo de la enfermedad se refiere a los signos de ictericia que afectan a algunos pacientes.
Historia
La fiebre amarilla ha sido una fuente de epidemias devastadoras en el pasado. Soldados franceses fueron atacados por fiebre amarilla durante la Revolución Haitiana de 1802, en donde más de la mitad de la milicia murió por razón de la enfermedad. Cada nuevo brote era seguido por miles de muertes en las localidades del hemisferio occidental, hasta que las investigaciones, incluyendo aquellas con voluntarios humanos (algunos de los cuales fallecieron), conllevó al entendimiento del modo de transmisión a los humanos (principalmente por mosquitos) y el desarrollo de una vacuna, junto con otros esfuerzos preventivos al comienzo del siglo XX.
A pesar de la costosa aparición de conocimientos por el médico cubano Carlos Finlay y el médico estadounidense Walter Reed, y muchos otros en los últimos 100 años, varias poblaciones no-vacunadas en muchas naciones en desarrollo del África y Sudamérica, continúan en gran riesgo. Para 2001, la Organización Mundial de la Salud estima que la fiebre amarilla causa 200.000 enfermedades y unas 30.000 muertes cada año en poblaciones no-vacunadas.
Epidemiología
La fiebre amarilla solo ocurre en África, Sudamérica, Centroamérica y el Caribe. La mayoría de los brotes en Sudamérica ocurren entre personas que trabajan en las selvas tropicales lluviosas, convirtiéndose por ello, en esas localidades, en una enfermedad ocupacional.
Es transmitida por la picadura del mosquito Aedes aegypti y otros mosquitos de los géneros Aedes, Haemagogus y Sabethes, que se encuentran generalmente a menos de 1.300 metros sobre el nivel del mar, pero Aedes han sido hallados ocasionalmente hasta los 2.200 msnm, en las zonas tropicales de América y África. En la fiebre amarilla de transmisión urbana hay que recordar que Aedes aegypti abunda en zonas húmedas alrededor del agua estancada limpia, y sólo pica durante el día.
La enfermedad puede permanecer localmente desconocida en humanos por extensos períodos y súbitamente brotar en un modo epidémico. En Centroamérica y Trinidad, tales epidemias se han debido a la forma de la enfermedad (fiebre amarilla selvática), que permanece viva en la población de monos aulladores y transmitido por el mosquito Haemagogus, el cual vive precisamente en la canopea de las selvas lluviosas. El virus pasa a los humanos cuando las altas selvas son taladas. Los obreros forestales pueden entonces transmitir la enfermedad a otros. Iniciando así una epidemia.
El período de incubación se sitúa entre los 3 y los 7 días. La duración de la enfermedad en caso de curación es de una a dos semanas. Tras el período de incubación cabe distinguir dos formas clínicas: la leve y la grave o clásica.
*Forma leve. Es poco característica y sólo se sospecha en zonas endémicas y especialmente durante las epidemias. Comienza bruscamente con fiebre elevada, escalofríos y cefalea. Pueden existir, además, mialgias, náuseas, vómitos y albuminuria. Suele durar de 1 a 3 días y curar sin complicaciones.
*Forma grave o clásica. Tras un período inicial similar al anterior, en el que pueden existir además epistaxis y gingivorragia, se produce un descenso febril (remisión). A continuación reaparece la fiebre, se instaura ictericia (100% de los casos) y puede aparecer insuficiencia hepática o renal con proteinuria (90%) y agravamiento de la diátesis hemorrágica, con epistaxis abundantes, gingivorragia, punteado hemorrágico en el paladar blando y hematemesis de sangre negra y coagulada (vómito negro) (20% de casos). Un signo clínico clásico es la existencia de bradicardia relativa a pesar de la fiebre elevada (signo de Faget). Al inicio existe leucopenia con neutropenia. Los restantes parámetros bioquímicos traducen sólo la existencia de fallo orgánico único o múltiple (generalmente hepático o renal) y deshidratación (alteraciones iónicas y del equilibrio acidobásico).
Diagnóstico
El diagnóstico en zonas endémicas suele establecerse a partir de los datos clínicos. La confirmación del diagnóstico requiere la demostración de un ascenso al cuádruple en el título de anticuerpos en un paciente sin historia reciente de vacunación frente a la fiebre amarilla y si se han podido excluir reacciones cruzadas frente a otros flavivirus, o la demostración del virus de la fiebre amarilla, sus antígenos o genoma en tejidos, sangre o líquidos biológicos.
Tratamiento
No existe tratamiento eficaz para la fiebre amarilla, justificando la importancia de la vacunación. En los casos graves está indicado el tratamiento sintomático y de soporte, particularmente la rehidratación y el control de posible hipotensión. La mortalidad global es del 5% en poblaciones indígenas de regiones endémicas, aunque en los casos graves, en epidemias o entre poblaciones no indígenas, hasta el 50% de los pacientes pueden fallecer. Ciertos casos resultan en insuficiencia renal aguda por lo que la diálisis es importante para el tratamiento renal.
Pronóstico
Reportes históricos han mostrado la tasa de mortalidad entre 1 de 17 (5.8%) y 1 de 3 (33%). Las notas informativas de la OMS para la fiebre amarilla, actualizadas en 2001, cita que 15% de los pacientes entrarán en una «fase tóxica»y que la mitad de ellos morirían entre 10 a 14 días, y la otra mitad se recuperaría.
Profilaxis
En 1937, Max Theiler, trabajando para la Fundación Rockefeller, desarrolló una vacuna para la fiebre amarilla, la cual efectivamente protege a aquellas personas que viajan a áreas afectadas, manteniendo a su vez un medio de control de la enfermedad.
La profilaxis se realiza mediante el uso de una vacuna que es eficaz desde los 10 días hasta diez años después de colocada y por medio de medidas de control que se basan en el aislamiento de los enfermos para evitar en lo posible que sean picados de nuevo por los mosquitos vectores, así como en la desinsectación, el control de mosquitos y el empleo de medios que eviten las picaduras (ropa protectora, repelentes, redes), aunque estas últimas no siempre son eficientes en el control del mosquito. El mejor método de control es la vacunación de la población receptiva (habitantes de zonas endémicas y viajeros a éstas).
Estudios recientes han descubierto un incrementado número de áreas afectadas por infecciones virales transmitidas por mosquitos y han justificado la investigación y financiamiento de vacunas.

Fuentes:
http://virus.med.puc.cl/viajero/f_amarilla.html
http://www.presidencia.gub.uy/_Web/noticias/2008/01/2008011109.htm
http://www.chlaep.org.uy/descargas/programa-inmunizaciones/curso-intensivo-de-formacion-de-vacunadores/fiebre-amarilla.pdf
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/001365.htm
http://www.laondadigital.com/laonda/laonda/001-100/45/El%20regreso%20de%20la%20fiebre%20amarilla.htm
http://www.ceibal.edu.uy/contenidos/areas_conocimiento/cs_sociales/amarilla/qu_es_la_fiebre_amarilla.html
http://www.ceibal.edu.uy/contenidos/areas_conocimiento/cs_sociales/amarilla/la_fiebre_amarilla_en_montevideo.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Fiebre_amarilla