Día Mundial de la Tuberculosis.

El Día Mundial de la Tuberculosis se celebra todos los años el 24 de marzo.

El Día Mundial de la Tuberculosis sirve para generar un mayor nivel de conciencia respecto de la epidemia mundial de tuberculosis y de los esfuerzos para acabar con la enfermedad. Actualmente, un tercio de la población mundial está infectada de tuberculosis. La Alianza Mundial Alto a la Tuberculosis, red de organizaciones y países que lucha contra la enfermedad, organiza el Día Mundial para dar a conocer el alcance de la enfermedad y las formas de prevenirla y curarla.
Este evento, que se celebra cada ano el 24 de abril, marca el dia en en que el Dr. Robert Koch detectó en 1882 la causa de la tuberculosis, a saber, el bacilo tuberculoso. Este supuso el primer paso hacia el diagnóstico y la cura de la enfermedad. La OMS trabaja para reducir, de aquí al 2015, las tasa de prevalencia y muertes por la mitad.

Un mundo sin tuberculosis
La tuberculosis (TB) es una enfermedad infecciosa prevenible y curable que se transmite por el aire. Los pacientes cuyos pulmones albergan bacilos de la TB pueden contagiar a otras personas cuando tosen. En 2005 contrajeron la enfermedad 8,8 millones de personas, y 1,6 millones fallecieron. Cuando se detectan pronto y reciben un tratamiento completo, los pacientes dejan rápidamente de ser contagiosos y acaban curándose. Los principales problemas son la TB multirresistente y ultrarresistente, la TB asociada a la infección por VIH y la debilidad de los sistemas de salud.
Con su estrategia Alto a la TB y su apoyo al Plan Mundial para Detener la TB, la OMS está tratando de lograr una disminución radical de la carga de TB y de reducir a la mitad su prevalencia y mortalidad para 2015.

Tuberculosis
La tuberculosis es una enfermedad infectocontagiosa. Se transmite por vía aérea, al igual que el resfriado común. Sólo transmiten la infección las personas que padecen tuberculosis pulmonar. Al toser, estornudar, hablar o escupir, expulsan al aire los gérmenes de la enfermedad, conocidos como bacilos tuberculosos. Basta inhalar una pequeña cantidad de bacilos para contraer la infección.
Infección y transmisión
Una persona con tuberculosis activa no tratada infecta una media de 10 a 15 personas al año. Sin embargo, no todos los sujetos infectados por el bacilo de la tuberculosis necesariamente desarrollan la enfermedad. El sistema inmunológico “empareda” los gérmenes que, aislados por una gruesa envoltura cérea pueden permanecer en estado latente durante años. El riesgo de enfermar aumenta cuando el sistema inmunológico de la persona está debilitado.
* Cada segundo se produce en el mundo una nueva infección por el bacilo de la tuberculosis.
*Una tercera parte de la población mundial está actualmente infectada por el bacilo de la tuberculosis.
*Del 5% al 10% de las personas infectadas por el bacilo de la tuberculosis (y que no están infectadas por el VIH), enferman o son contagiosas en algún momento de sus vidas. Las personas con coinfección por el VIH y la tuberculosis tienen muchas más probabilidades de enfermar por tuberculosis.
Incidencia mundial y regional
Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Región de Asia Sudoriental registró el mayor número de nuevos casos de tuberculosis, correspondiéndole el 34% de la incidencia mundial. Sin embargo, la tasa de incidencia estimada en el África subsahariana es casi el doble que en la Región de Asia Sudoriental, con cerca de 350 casos por 100 000 habitantes.
Se calcula que 1,6 millones de personas murieron por tuberculosis en 2005, siendo la Región africana la que registró el mayor número de muertes y de mortalidad por habitante. La epidemia de tuberculosis en África avanzó rápidamente en los años 1990, pero el crecimiento se ha frenado poco a poco cada año, y ahora las tasas de incidencia parecen haberse estabilizado o haber comenzado a descender.
En 2005, la incidencia estimada de tuberculosis por habitante era estable o decreciente en las seis regiones de la OMS. No obstante, esa lenta disminución está contrarrestada por el crecimiento de la población. Como consecuencia, sigue aumentando el número de nuevos casos por año a escala mundial y en las regiones de la OMS de África, el Mediterráneo Oriental y Asia Sudoriental.
VIH y tuberculosis
La infección por el VIH y la tuberculosis constituyen una combinación letal, ya que se potencian mutuamente. La infección por el VIH debilita el sistema inmunitario. Ante una infección por el bacilo de la tuberculosis, una persona VIH-positiva tiene muchas más probabilidades de enfermar de tuberculosis que alguien VIH-negativo. La tuberculosis es una importante causa de mortalidad en la población VIH-positiva. En África, la infección por el VIH es el factor aislado que más ha contribuido al aumento de la incidencia de tuberculosis desde 1990.
La OMS y sus socios internacionales han creado el Grupo de Trabajo sobre Tuberculosis/VIH con el fin de desarrollar una política mundial de control de la tuberculosis relacionada con la infección por el VIH cuyo principio se asienta en la lucha contra ambas infecciones para combatir su combinación letal. La política interina sobre actividades de colaboración Tuberculosis/VIH describe pautas para crear mecanismos de colaboración entre los programas de tuberculosis y VIH/SIDA y reducir las cargas de tuberculosis en la población y de infección por VIH en pacientes tuberculosos.
Tuberculosis farmacorresistente
Hasta hace 50 años no existían fármacos que curaran la tuberculosis. Actualmente se ha documentado la existencia de cepas resistentes a algún fármaco en todos los países estudiados y, lo que es más significativo, ya se conocen cepas del bacilo resistentes a todos los antituberculosos principales. La tuberculosis farmacorresistente se desarrolla como consecuencia de un tratamiento parcial o anómalo, cuando el paciente incumple el tratamiento al mejorar su sintomatología, las pautas terapéuticas dictadas por el personal sanitario son erróneas o el suministro del fármaco no está garantizado. La tuberculosis multirresistente es una forma especialmente peligrosa de tuberculosis farmacorresistente que se define por la resistencia del bacilo a, como mínimo, la isoniazida y la rifampicina, los dos tuberculostáticos más potentes. Las tasas de tuberculosis multirresistente son altas en algunos países, sobre todo en la antigua Unión Soviética, y amenazan las estrategias de control de la tuberculosis.
Aunque por lo general la tuberculosis farmacorresistente tiene tratamiento, requiere quimioterapia prolongada de hasta dos años con fármacos antituberculosos de segunda línea, más caros que los de primera elección y con efectos secundarios más graves aunque controlables. Los proyectos aprobados por el Comité Luz Verde se benefician de tuberculostáticos de segunda elección de calidad a bajo precio.
La aparición de la tuberculosis extremadamente farmacorresistente, particularmente en contextos en los que muchos pacientes tuberculosos están también infectados por el VIH, amenaza seriamente el control de la tuberculosis y confirma la necesidad urgente de fortalecer el control básico de la tuberculosis y aplicar las nuevas directrices de la OMS para la gestión programática de la tuberculosis farmacorresistente.
Estrategia Alto a la Tuberculosis, Plan Mundial para Detener la Tuberculosis, 2006-2015 y metas del control de la tuberculosis
En 2006, la OMS puso en marcha la nueva estrategia Alto a la Tuberculosis. El núcleo de esa estrategia es el DOTS, la propuesta de control de la tuberculosis iniciada por la OMS en 1995. Desde su creación, se han tratado más de 22 millones de pacientes con principios basados en el DOTS. El éxito se fundamenta en la nueva estrategia de seis puntos, al tiempo que reconoce los principales desafíos de la Tuberculosis/VIH y la tuberculosis multirresistente. También tiene en cuenta los obstáculos al acceso, la equidad y la calidad, e incorpora innovaciones basadas en la evidencia en colaboración con los dispensadores de atención de salud privados, habilitando a las personas y comunidades y reforzando los sistemas de salud, así como fomentando la investigación.
Los seis principios de la estrategia Alto a la Tuberculosis son:
1. Ampliación y perfeccionamiento del tratamiento DOTS de alta calidad. A fin de que todas las personas que los necesiten, en particular las más pobres y más vulnerables, puedan acceder a servicios de alta calidad, es preciso ampliar el tratamiento DOTS para llegar incluso a las zonas más remotas. En 2004, 183 países (incluidos los 22 con mayor carga de morbilidad, que representaban el 80% de los casos de tuberculosis a nivel mundial) aplicaban el tratamiento DOTS al menos en una parte de su territorio.
2. Afrontar la combinación de tuberculosis y VIH, la tuberculosis multirresistente y otros retos. Para afrontar la combinación de tuberculosis y VIH, la tuberculosis multirresistente y otros retos es preciso adoptar medidas y aportar contribuciones mucho más importantes que las que requiere la aplicación del tratamiento DOTS, y es fundamental alcanzar las metas fijadas para 2015, incluido el Objetivo de Desarrollo del Milenio relativo a la tuberculosis (objetivo 6; meta 8).).
3. Contribuir al fortalecimiento de los sistemas de salud. Los programas nacionales de lucha contra la tuberculosis deben contribuir a las estrategias generales encaminadas a promover los sistemas de financiación, planificación, gestión, información y suministro, así como la introducción de métodos innovadores para ampliar la prestación de servicios.
4. Colaborar con todos los dispensadores de atención. Los enfermos de tuberculosis recurren a una amplia variedad de dispensadores de atención de salud: públicos, privados, empresariales y voluntarios. Para poder llegar a todos los pacientes y garantizar que reciban una atención de alta calidad, es preciso que colaboren todos los tipos de dispensadores de atención sanitaria.
5. Potenciar la capacidad de acción de los enfermos de tuberculosis y de las comunidades. Los proyectos de atención comunitaria de la tuberculosis han demostrado que las personas y las comunidades pueden realizar algunas tareas esenciales de lucha contra la tuberculosis. Estas redes pueden movilizar a la sociedad civil, además de garantizar el apoyo político y la sostenibilidad a largo plazo de los programas de lucha contra la tuberculosis.
6.Fomentar y promover las investigaciones. Si bien los instrumentos actuales permiten luchar contra la tuberculosis, el perfeccionamiento de las prácticas y la ulterior eliminación de esta enfermedad dependerán de las innovaciones en materia de métodos de diagnóstico, medicamentos y vacunas.
La aplicación de esta estrategia de 10 años de duración se describe en el Plan Mundial para Detener la Tuberculosis, 2006-2015. El Plan Mundial es una evaluación integral de las medidas y los recursos necesarios para aplicar la Estrategia y alcanzar las metas siguientes:
* Objetivo de Desarrollo del Milenio 6, meta 8: Haber detenido y comenzado a reducir, para el año 2015, la incidencia de […] la tuberculosis
*Metas vinculadas con los Objetivos de Desarrollo del Milenio y respaldadas por la alianza Alto a la Tuberculosis:
.- para 2005: haber detectado al menos el 70% de los casos con esputo positivo, y haber curado al menos al 85% de estos casos
.- para 2015: haber reducido en un 50% la prevalencia y las tasas de mortalidad de la tuberculosis, en comparación con los niveles de 1990
.- para 2050: haber eliminado la tuberculosis como problema de salud pública (un caso por millón de habitantes)
Progreso hacia las metas
En 2005, aproximadamente el 60% de los nuevos casos bacilíferos fueron tratados con el DOTS - justo por debajo del objetivo del 70%.
El éxito del tratamiento en la cohorte de 2,1 millones de pacientes que recibieron el tratamiento DOTS en 2004 fue del 84% en promedio, porcentaje cercano a la meta del 85%. Sin embargo, las tasas de curación en las regiones de África y Europa fueron sólo del 74%.
Según el informe anual mundial de la OMS sobre la tuberculosis (2007), las dos metas de 2005 se alcanzaron en la Región del Pacífico Occidental y en 26 países (incluidos 3 de los 22 países con alta carga de morbilidad: China, Filipinas y Viet Nam).
La tasa de incidencia mundial de tuberculosis probablemente alcanzó su valor máximo en 2005 y, si se aplica la estrategia Alto a la Tuberculosis según lo expuesto en el Plan Mundial, las mejoras resultantes en el control de la tuberculosis deberían reducir a la mitad la prevalencia y las tasas de mortalidad en todas las regiones excepto en África y Europa Oriental para 2015.

¿Qué es la tuberculosis y cómo se transmite?
P: ¿Qué es la tuberculosis, cómo se transmite y cómo se trata?
R: La tuberculosis es una enfermedad pulmonar contagiosa que se trasmite por el aire. Cuando las personas enfermas de tuberculosis tosen, estornudan, hablan o escupen, lanzan al aire microorganismos, conocidos como bacilos de la tuberculosis. Basta con inhalar unos pocos bacilos para resultar infectado. No obstante, no todas las personas infectadas con bacilos de la tuberculosis enferman. El sistema inmunitario mata los bacilos de la tuberculosis, o bien los “aísla”, pudiendo éstos mantenerse en estado latente durante años. Si el sistema inmunitario no logra controlar la infección por los bacilos de la tuberculosis, éstos se multiplican, produciendo la forma activa de la enfermedad y dañando al organismo. Si no recibe tratamiento, cada persona con tuberculosis infecciosa transmitirá los microorganismos patógenos a unas 10 a 15 personas cada año.
*Los bacilos de la tuberculosis infectan a una persona cada segundo en todo el mundo.
*Un tercio de la población mundial está actualmente infectada de tuberculosis.
*Del 5% al 10% de las personas infectadas de tuberculosis desarrollan la forma activa de la enfermedad.
Cuando se determina (mediante examen con microscopio de la presencia de bacilos en una muestra de esputo) que una persona tiene tuberculosis infecciosa, debe iniciarse un tratamiento completo con la dosis correcta de medicamentos antituberculosos, con el apoyo de personal de los servicios de salud o comunitarios o de voluntarios capacitados. Los medicamentos antituberculosos más comunes son isoniazid, rifampicina, pirazinamida y etambutol.
La supervisión del tratamiento ayuda a garantizar que las personas infectadas completan el tratamiento farmacológico hasta curar la tuberculosis y evitar su transmisión ulterior. El tratamiento debe continuarse de forma regular e ininterrumpida durante seis a ocho meses. El método recomendado internacionalmente para el control de la tuberculosis es la estrategia DOTS, una estrategia de salud pública eficaz para detectar y curar a las personas con tuberculosis. La estrategia evitará millones de casos y de muertes por tuberculosis durante la década próxima.

Preguntas más frecuentes -
La tuberculosis extremadamente drogorresistente (XDR-TB)
1. ¿Qué es la tuberculosis extremadamente drogorresistente (TB-XDR)?

Una de cada tres personas en el mundo está infectada con bacterias latentes de la tuberculosis, pero la enfermedad se presenta sólo cuando las bacterias están en división activa. Las bacterias pueden activarse como consecuencia de cualquier factor que reduzca la inmunidad, como la infección por el VIH, el envejecimiento o determinadas afecciones. En general, la tuberculosis puede ser tratada con cuatro medicamentos antituberculosos de uso corriente (de primera línea). Si estos medicamentos se utilizan o administran mal, puede presentarse la tuberculosis multirresistente (TB-MDR). El tratamiento de la TB-MDR con medicamentos de segunda línea, que son más costosos y tienen más efectos colaterales, es más prolongado. Asimismo, se puede presentar tuberculosis extremadamente drogorresistente (TB-XDR) si dichos medicamentos se utilizan o administran mal, volviéndose, por consiguiente, ineficaces. Dado que la TB-XDR es resistente a los medicamentos de primera y segunda línea, las opciones de tratamiento son muy limitadas. Así pues, es crucial que el control de la tuberculosis se maneje como es debido.
2. ¿Cuál es la definición médica de la tuberculosis multirresistente (TB-MDR) y de la tuberculosis extremadamente drogorresistente (TB-XDR)?
La TB-MDR es una forma específica de tuberculosis drogorresistente. Se manifiesta cuando las bacterias causantes de la tuberculosis son resistentes por lo menos a la isoniazida y a la rifampicina, los dos medicamentos antituberculosos más potentes. La TB-XDR presenta resistencia a dichos medicamentos, mas a todos los tipos de fluoroquinolonas y a por lo menos uno de los tres medicamentos inyectables de segunda línea (capreomicina, kanamicina y amikacina). Esta definición de TB-XDR fue acordada por el Grupo Mundial de Trabajo de la OMS sobre TB-XDR en octubre de 2006.
3. ¿Cómo se contrae la TB-XDR?
Las personas que padecen tuberculosis pulmonar (los pulmones son los órganos que con mayor frecuencia se ven afectados) pueden transmitir la enfermedad al toser, estornudar o sencillamente conversar, ya que al hacerlo expulsan al aire las bacterias causantes de la tuberculosis. Basta respirar unas cuantas bacterias para infectarse (sin embargo, solo una proporción pequeña de las personas infectadas contraerán la enfermedad). A veces, las bacterias ya son drogorresistentes si proceden de una persona que padece TB-MDR. Otra forma de contraer la TB-MDR o la TB-XDR es cuando las propias bacterias causantes de la tuberculosis en un paciente presentan resistencia. Esto puede ocurrir cuando los medicamentos antituberculosos se emplean o administran inadecuadamente, lo que acontece cuando los programas de control de la tuberculosis tienen pobre desempeño, por ejemplo, cuando no se proporciona el apoyo debido a los pacientes para que finalicen el tratamiento completo; cuando los proveedores de asistencia sanitaria prescriben el tratamiento o la dosis equivocados, o bien, por un período demasiado corto; cuando el suministro de los medicamentos a los consultorios que dispensan los medicamentos es irregular; o cuando los medicamentos son de mala calidad.
4. ¿Con qué facilidad se transmite la TB-XDR?

Probablemente no haya ninguna diferencia entre la rapidez con que la TB-XDR y las otras formas de tuberculosis se transmiten. La propagación de las bacterias causantes de la tuberculosis depende de factores como el número y la concentración de personas infectadas en cualquier lugar, junto con la presencia de personas con un riesgo mayor de contagiarse (por ejemplo, aquellas con infección por el VIH/sida). El riesgo de contagio aumenta con el tiempo que una persona, que antes no estaba infectada, pasa en la misma habitación que la persona enferma. El riesgo de propagación aumenta donde hay una concentración elevada de bacterias causantes de la tuberculosis, como puede ser el caso en los ambientes cerrados, por ejemplo, las casas abarrotadas de gente, los hospitales o las prisiones. El riesgo aumenta aún más si la ventilación es inadecuada. El riesgo de propagación se reduce y con el tiempo desaparece si los pacientes que pueden contagiar la enfermedad reciben un tratamiento adecuado.
5. ¿Se puede tratar o curar la TB-XDR?
Sí, en algunos casos. Varios países con buenos programas de control de la tuberculosis han indicado que la curación es posible para 30% de las personas afectadas. Sin embargo, el éxito de los resultados también dependerá enormemente del grado de drogorresistencia, de la gravedad de la enfermedad y de si el paciente está inmunodeprimido. Es crucial que los médicos que prestan atención a los pacientes con tuberculosis estén conscientes de la posibilidad de que se presente drogorresistencia y tengan acceso a los laboratorios que pueden proporcionar un diagnóstico temprano y certero para que se administre un tratamiento eficaz cuanto antes. El tratamiento eficaz requiere que las seis clases de medicamentos de segunda línea estén a la disposición de los médicos que tengan pericia especial para tratar tales casos.
6. ¿Es común la TB-XDR?

Por el momento no se sabe, pero la TB-XDR es rara. Sin embargo, la OMS calcula que en 2004 hubo casi medio millón de casos de TB-MDR en todo el mundo, y que generalmente esta se presenta antes que la TB-XDR. También se sabe que los resultados del único estudio mundial llevado a cabo hasta la fecha indicaron que en algunos lugares es posible que hasta 19% de los casos de TB-MDR sean en realidad de TB-XDR, aunque es probable que esto sea poco común. En todos los casos en que se utilicen mal los medicamentos de segunda línea para tratar la TB-MDR existe la posibilidad de que se presente la TB-XDR. Actualmente se realizan con urgencia investigaciones para averiguar más al respecto.
7. ¿Cómo se puede contraer la TB-XDR?

Es posible que la mayoría de las personas que gozan de buena salud y de una inmunidad normal nunca contraigan la tuberculosis, a menos que tengan un contacto considerable con las personas que pueden contagiar la enfermedad y que no han recibido tratamiento o este ha durado menos de una semana. Aun en estos casos, 90% de las personas infectadas con las bacterias causantes de la tuberculosis nunca contraerán la enfermedad. Esto es pertinente tanto para la TB-XDR como para la tuberculosis “ordinaria”. Sin embargo, las personas infectadas con el VIH que están en estrecho contacto con una persona que padece tuberculosis tienen mayores probabilidades de contraer la enfermedad y, por lo tanto, enfermarse. Los enfermos con tuberculosis con quienes se encuentran deben observar normas de higiene al toser, por ejemplo, cubrirse la boca con un pañuelo, o incluso con una mascarilla quirúrgica en las primeras etapas del tratamiento, sobre todo en los ambientes cerrados y mal ventilados. El riesgo de contraer la tuberculosis es muy bajo al aire libre. En términos generales, la probabilidad de contraer la TB-XDR es aun menor que la de contraer la tuberculosis ordinaria porque los casos de TB-XDR son todavía muy raros.
8. ¿Cómo puede evitar contraer la TB-XDR una persona que padece la tuberculosis ordinaria, es decir, la forma que es sensible a los medicamentos?
Lo más importante es que el paciente se tome todos los medicamentos tal como se los recetaron. No debe olvidar tomar ninguna dosis; esto es especialmente importante si el tratamiento consiste en tomar el medicamento cada dos días (“tratamiento intermitente”). Ante todo, el tratamiento debe observarse hasta el final. Si los efectos colaterales le causan algún problema al paciente, por ejemplo, si los comprimidos le causan molestias, deberá comunicárselo al médico o a la enfermera porque esto suele tener una solución sencilla. Si el paciente tiene que viajar por algún motivo, debe asegurarse de que lleva suficientes comprimidos para el viaje.
9. ¿Por qué nunca antes habíamos oído hablar de la TB-XDR?

Desde hace algunos años hemos detectado casos aislados de tuberculosis muy resistente en todo el mundo, lo que hoy llamaríamos TB-XDR. Todos los medicamentos antituberculosos se han utilizado durante mucho tiempo. Si no se usan con precaución, puede presentarse la resistencia. Sólo en fecha reciente, desde que se llevan a cabo encuestas regulares sobre la drogorresistencia en un número cada vez mayor de países y con mejoras en la capacidad de los laboratorios, el número de casos notificados ha aumentado. Esto ha llevado a que se examine con mayor atención el problema y a darle un nombre.
10. ¿Cómo previenen los países la TB-XDR?
Los países pueden prevenir la TB-XDR al procurar que sus programas nacionales de control de la tuberculosis y todos los profesionales que trabajan con tuberculosis, cumplan con las Normas Internacionales para el Tratamiento de la Tuberculosis. Estas recalcan varios aspectos, a saber: el diagnóstico y el tratamiento adecuados para todos los enfermos con tuberculosis, incluidos los aquejados de tuberculosis drogorresistente; garantizar suministros periódicos y oportunos de todos los medicamentos antituberculosos; lograr la administración adecuada de los medicamentos antituberculosos y el apoyo a los pacientes para maximizar la adherencia al tratamiento prescrito; prestar atención a los pacientes con TB-XDR en centros ventilados adecuadamente, y reducir al mínimo el contacto con otros pacientes, en particular los infectados con el VIH, sobre todo al comienzo del tratamiento, antes de que este haya tenido oportunidad de reducir la infecciosidad.
11. ¿Se puede prevenir la TB-XDR con la vacuna antituberculosa conocida como BCG?
La vacuna BCG previene las formas graves de tuberculosis infantil, como la meningitis tuberculosa. Cabría esperar que la BCG tuviera el mismo efecto en la prevención de las formas graves de tuberculosis en los niños, aunque estos hayan estado expuestos a la TB-XDR, pero puede ser menos eficaz para prevenir la tuberculosis pulmonar en los adultos, la forma más común y contagiosa de tuberculosis. El efecto de la BCG contra la TB-XDR sería probablemente muy limitado. Se necesitan vacunas nuevas con urgencia, y la OMS y los miembros de la Alianza Alto a la Tuberculosis trabajan activamente en la obtención de vacunas nuevas.
12. ¿Qué relación hay entre la TB-XDR y el VIH/sida?
¿Por qué en algunos lugares la TB-XDR se vincula o asocia tan estrechamente con el VIH? ¿La mayoría de las personas portadoras del VIH y que padecen la tuberculosis presentan TB-MDR y TB-XDR? La tuberculosis es una de las infecciones más comunes entre las personas infectadas por el VIH o aquejadas de sida porque hay muchas personas infectadas con bacterias de la tuberculosis (véase la primera pregunta). En los lugares donde la TB-XDR es muy común, las personas infectadas por el VIH tienen un riesgo mayor de contraer la TB-XDR, en comparación con las personas que no están infectadas por este virus, debido a que su sistema inmunitario está debilitado. Si hay muchas personas infectadas por el VIH en estos lugares, entonces habrá una relación importante entre la TB-XDR y la infección por el VIH. Afortunadamente, en la mayoría de los lugares con tasas elevadas de infección por el VIH la TB-XDR no está difundida. Por este motivo, la mayoría de las personas infectadas por el VIH que contraen la tuberculosis tendrán tuberculosis sensible a los medicamentos u ordinaria, que puede tratarse con medicamentos antituberculosos de primera línea y de uso corriente (véase la primera pregunta). En el caso de las personas infectadas por el VIH, el tratamiento con medicamentos antirretrovíricos reducirá el riesgo de que contraigan la TB-XDR, como acontece con la tuberculosis ordinaria.
13. ¿Cómo sé si tengo tuberculosis o TB-XDR?

Los síntomas de la TB-XDR no difieren de los de la tuberculosis ordinaria o sensible a los medicamentos: tos con moco (o esputo) espeso y oscuro, a veces con sangre, durante más de 2 semanas; fiebre, escalofríos y sudores nocturnos; fatiga y debilidad muscular; pérdida de peso; y en algunos casos sensación de falta de aire y dolor torácico. Si usted tiene estos síntomas, no significa que padezca TB-XDR; sin embargo, debe acudir al médico para que le haga un examen. Si usted padece tuberculosis y después de unas cuantas semanas de tratamiento correcto algunos de los síntomas no mejoran, debe decírselo al médico o a la enfermera.
14. ¿Es seguro viajar a los lugares donde se ha detectado la TB-XDR?

La TB-XDR se ha detectado en todas las regiones del mundo, aunque todavía es muy rara. Las personas que están en mayor riesgo, si es que tienen contacto con alguien que padece la TB-XDR, son quienes tienen una inmunidad reducida contra las enfermedades infecciosas, por ejemplo, las personas infectadas por el VIH o que padecen otros trastornos médicos que pueden debilitar el sistema inmunitario. Se recomienda que tales personas eviten las zonas de alto riesgo, donde no hay ninguna medida de control de las infecciones implantada. Los viajes por avión suponen un riesgo mínimo de contagiarse con cualquier tipo de tuberculosis. Las personas que tengan inquietudes en cuanto a viajar a países donde hay TB-XDR u otros riesgos para la salud, deben pedir consejo a su médico, a las autoridades nacionales, o bien, consultar sitios web fiables como este: www.who.int/topics/travel.
15. ¿Qué debe hacerse si se confirma o sospecha que una persona tiene TB-XDR y alguien tiene contacto con ella?

Toda persona que haya estado en contacto con una persona aquejada de TB-XDR o que se cree que puede padecerla debe consultar al médico o acudir a la clínica de tuberculosis local para someterse a un examen de detección. Esto es muy importante si la persona tiene síntomas de tuberculosis (véase la pregunta 13). Si tiene tos, se le pedirá que proporcione una muestra de esputo, que se examinará para detectar la tuberculosis. En el consultorio se realizarán otras pruebas, incluida una prueba cutánea y una radiografía del tórax. Si se detecta tuberculosis, se comenzará el tratamiento con los medicamentos que ofrecen grandes probabilidades de respuesta favorable. Si hay datos de infección por la bacteria de la tuberculosis sin que la enfermedad se manifieste, puede administrarse un tratamiento preventivo (los medicamentos dependerán del perfil de drogorresistencia conocido) o simplemente se puede pedir a la persona que se presente en la clínica periódicamente para someterse a una revisión.
16. ¿Qué riesgos relacionados con la TB-XDR afrontan los trabajadores de salud, en particular aquellos que pueden ser positivos al VIH?
Para proteger a los trabajadores de salud que pudieran tener contacto con pacientes con tuberculosis infecciosa, en los establecimientos de atención de salud deben implantarse en todo momento medidas adecuadas y estrictas para el control de las infecciones. También se debe alentar a los trabajadores de salud a que estén al tanto de su estado serológico con respecto al VIH para que eviten el riesgo de exposición.
17. ¿Con qué rapidez puede diagnosticarse la TB-XDR?
Dependerá del acceso del paciente a los servicios de atención de salud. Si se encuentran bacterias causantes de la tuberculosis en el esputo, el diagnóstico de la tuberculosis puede hacerse en un día o dos, pero este resultado no permitirá distinguir entre la tuberculosis sensible a los medicamentos y la drogorresistente. Para evaluar la sensibilidad a los medicamentos, habrá que cultivar las bacterias y someterlas a pruebas en un laboratorio con capacidad para ello. De este modo, el diagnóstico definitivo de tuberculosis, particularmente de TB-XDR, puede confirmarse en el plazo de 6 a 16 semanas. Para reducir el tiempo que se requiere para obtener el diagnóstico, se necesitan con urgencia herramientas nuevas que permitan establecerlo con rapidez.
18. ¿Qué hace la OMS para combatir la TB-XDR?
En primer lugar, la OMS vela por que las autoridades sanitarias responsables del control de la tuberculosis reciban información correcta sobre la TB-XDR. En segundo lugar, hace énfasis en que un buen control de la tuberculosis previene, antes que nada, la aparición de drogorresistencia, y que el tratamiento adecuado de la TB-MDR evita la aparición de la TB-XDR. Esto concuerda cabalmente con la nueva estrategia Alto a la Tuberculosis, lanzada en marzo de 2006. En tercer lugar, la OMS distribuye a los directores de los programas nacionales de control de la tuberculosis las directrices sobre la TB-MDR, publicadas en mayo de 2006, para ayudar a los países a que establezcan programas eficaces para combatir esta enfermedad. En cuarto lugar, los Departamentos Alto a la Tuberculosis y VIH/SIDA de la OMS están coordinando una respuesta internacional a través del Grupo de Estudio Mundial sobre la TB-XDR, el cual se reunió por primera vez en octubre de 2006. La información más reciente y las actualizaciones periódicas sobre la TB-XDR, así como los temas conexos, se publicarán en los sitios web del Departamento de Alto a la Tuberculosis de la OMS (www.who.int/tb) y de la Alianza Alto a la Tuberculosis (www.stoptb.org)

Fuentes:
http://www.un.org/spanish/events/calendario/2009/doc_03_24.html
http://www.who.int/mediacentre/events/annual/world_tb_day/es/index.html

http://www.who.int/tb/es/index.html
http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs104/es/index.html

http://www.who.int/features/qa/08/es/index.html
http://www.who.int/tb/challenges/xdr/faqs/es/index.html