Día Internacional de la Paz.

En el año 1981, La Asamblea General declaró que el día de la apertura de su período ordinario de sesiones en septiembre sería «proclamado y observado oficialmente como Día Internacional de la Paz, y dedicado a conmemorar y fortalecer los ideales de paz en cada nación y cada pueblo y entre ellos» (resolución 36/67).
El 7 de Septiembre de 2001, la Asamblea General decidió que, a partir del 2002, el Día Internacional de la Paz será observado cada 21 de septiembre, fecha que se señalará a la atención de todos los pueblos para la celebración y observancia de la paz (resolución 55/282). Declaró que «el Día Internacional de la Paz se observará en adelante como un día de cesación del fuego y de no violencia a nivel mundial, a fin de que todas las naciones y pueblos se sientan motivados para cumplir una cesación de hostilidades durante todo ese Día». También invitó a todos los Estados Miembros, a las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas, a las organizaciones regionales y no gubernamentales a conmemorar de manera adecuada el Día Internacional de la Paz realizando, entre otras cosas, actividades educativas y de sensibilización de la opinión pública, y a colaborar con las Naciones Unidas en el establecimiento de una cesación del fuego a nivel mundial.

Resolución 56/6 aprobada por la Asamblea General.
Programa Mundial para el Diálogo entre Civilizaciones.

La Asamblea General,
Recordando sus resoluciones 53/22, de 4 de noviembre de 1998, 54/113, de 10 de diciembre de 1999, y 55/23, de 13 de noviembre de 2000, tituladas “Año de las Naciones Unidas del Diálogo entre Civilizaciones”,
Reafirmando los propósitos y principios enunciados en la Carta de las Naciones Unidas que son, entre otros, fomentar entre las naciones relaciones de amistad basadas en el respeto al principio de la igualdad de derechos y al de la libre determinación de los pueblos, tomar otras medidas adecuadas para fortalecer la paz universal y realizar la cooperación internacional en la solución de problemas internacionales de carácter económico, social, cultural o humanitario y en el desarrollo y estímulo del respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales de todos, sin hacer distinción por motivos de raza, sexo, idioma o religión,
Subrayando que todos los Miembros se han comprometido a abstenerse, en sus relaciones internacionales, de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los propósitos de las Naciones Unidas, Reafirmando su empeño en aplicar la Declaración Universal de Derechos Humanos, como norma común de comportamiento para todos los pueblos y todas las naciones y como fuente de inspiración para la ulterior promoción y protección de todos los derechos humanos y las libertades fundamentales –políticos, sociales, económicos, civiles y culturales– con inclusión del derecho al desarrollo,
Haciendo hincapié en que todas las civilizaciones celebran la unidad y la diversidad de la humanidad, se enriquecen y han evolucionado gracias al diálogo con otras civilizaciones y en que, a pesar de los impedimentos creados por la intolerancia y la agresión, a lo largo de la historia ha habido una interacción constructiva entre diversas civilizaciones,
Destacando que todas las civilizaciones están unidas por una humanidad común, que permite celebrar el esplendor múltiple de los más altos logros de esa diversidad de civilizaciones, y reafirmando que los logros en materia de civilización constituyen el patrimonio colectivo de la humanidad,
Recordando la Declaración del Milenio, de 8 de septiembre de 20002, que considera, entre otras cosas, que la tolerancia constituye uno de los valores fundamentales esenciales para las relaciones internacionales en el siglo XXI, y que debe promover activamente una cultura de paz y diálogo entre las civilizaciones, en que los seres humanos se respeten mutuamente en toda su diversidad de creencias, culturas e idiomas, sin temer ni reprimir las diferencias dentro de las sociedades ni entre éstas, sino más bien apreciarse como valiosos bienes de la humanidad,
Observando que la mundialización trae consigo un aumento de las relaciones entre las personas y de la interacción entre culturas y civilizaciones, y alentada por el hecho de que el Año de las Naciones Unidas del Diálogo entre Civilizaciones, que se celebra al comienzo del siglo XXI, ha puesto de relieve que la mundialización es no sólo un proceso económico, financiero y tecnológico que puede ofrecer grandes beneficios, sino también un apremio a preservar y celebrar la rica diversidad intelectual y cultural de la humanidad y de la civilización,
Teniendo presente la valiosa contribución que el diálogo entre civilizaciones puede aportar para que se conozcan y comprendan mejor los valores comunes compartidos por toda la humanidad,
Reconociendo que los derechos humanos y las libertades fundamentales dimanan de la dignidad y el valor inherente a la persona humana y que por consiguiente son universales, indivisibles, interdependientes e interrelacionados y que la persona humana es el objeto fundamental de los derechos humanos y las libertades fundamentales y, por lo tanto, debe ser su principal beneficiario y debe participar activamente en el logro de estos derechos y libertades,
Reafirmando que todos los pueblos tienen el derecho a la libre determinación, en virtud de la cual determinan sin trabas su condición política y buscan libremente su desarrollo económico, social y cultural,
Haciendo hincapié en que la promoción y la protección de la libertad de opinión y expresión y el interés colectivo en escuchar a los demás y aprender de ellos, y de respetar el patrimonio y la diversidad culturales son imprescindibles para el diálogo, el progreso y el adelanto humano,
Subrayando que la tolerancia y el respeto de la diversidad y la promoción y protección universales de los derechos humanos se refuerzan mutuamente, y reconociendo que la tolerancia y el respeto de la diversidad promueven eficazmente, entre otras cosas, la potenciación del papel de las mujeres y a su vez reciben apoyo de ella, Recordando su resolución 55/254, de 31 de mayo de 2001, en la que se exhorta a todos los Estados a que hagan cuanto esté a su alcance por asegurarse de que los lugares religiosos sean plenamente respetados y protegidos,
Destacando la necesidad de reconocer y respetar la riqueza de todas las civilizaciones y de buscar un terreno común entre las civilizaciones para hacer frente al conjunto de los problemas comunes de la humanidad, Celebrando el empeño colectivo de los gobiernos, las organizaciones internacionales, las organizaciones de la sociedad civil e incontables particulares en fomentar la comprensión mediante el diálogo constructivo entre civilizaciones,
Celebrando también los esfuerzos del Representante Personal del Secretario General para el Año de las Naciones Unidas del Diálogo entre Civilizaciones y del Grupo de Personalidades establecido por el Secretario General,
Expresando su firme determinación de facilitar y promover el diálogo entre civilizaciones,
Proclama el Programa Mundial para el Diálogo entre Civilizaciones:
A. Objetivos, principios y participantes
Artículo 1 El diálogo entre civilizaciones es un proceso entre civilizaciones y dentro de ellas, fundado en la inclusión y un deseo colectivo de aprender, descubrir y examinar hipótesis, desvelar significados comunes y valores fundamentales e integrar múltiples perspectivas por medio del diálogo.
Artículo 2 El diálogo entre civilizaciones constituye un proceso encaminado a alcanzar, entre otros, los siguientes objetivos:
• El fomento de la inclusión, la equidad, la igualdad, la justicia y la tolerancia en las interacciones humanas;
• El fomento de la comprensión y del respeto mutuos mediante la interacción entre civilizaciones;
• El enriquecimiento mutuo y la promoción de los conocimientos y el aprecio de la riqueza y la sabiduría que tienen todas las civilizaciones;
• La búsqueda y promoción de terrenos comunes entre las civilizaciones a fin de encarar los problemas comunes que constituyen una amenaza a los valores compartidos, los derechos humanos universales y los logros de la sociedad humana en diversas esferas;
• La promoción y la protección de todos los derechos humanos y las libertades fundamentales y el enriquecimiento del entendimiento común de los derechos humanos;
• El desarrollo de una mejor comprensión de las normas éticas comunes y de los valores humanos universales;
• El aumento del respeto a la diversidad cultural y al patrimonio cultural.
Artículo 3 La búsqueda de estos objetivos se verá facilitada por la adhesión colectiva a los siguientes principios:
• La fe en los derechos humanos fundamentales, en la dignidad y el valor de la persona humana, en la igualdad de los derechos de hombres y mujeres y de los de las naciones, grandes y pequeñas;
• El cumplimiento de buena fe de las obligaciones establecidas en virtud de la Carta de las Naciones Unidas y de la Declaración Universal de Derechos Humanos;
• El respeto a los principios fundamentales de la justicia y del derecho internacional;
• El reconocimiento de que las distintas fuentes de conocimiento y la diversidad cultural son características fundamentales de la sociedad humana y bienes indispensables y preciados para el adelanto y el bienestar material y espiritual de la humanidad en su totalidad;
• El reconocimiento del derecho de los miembros de todas las civilizaciones a conservar y desarrollar su patrimonio cultural en el ámbito de sus propias sociedades;
• El empeño en la inclusión, la cooperación y la búsqueda de entendimiento como mecanismos para promover valores comunes;
• La promoción de la participación de todos los individuos, pueblos y naciones en el proceso de adopción de decisiones en los planos local, nacional e internacional.
Artículo 4 El diálogo entre civilizaciones aporta contribuciones importantes al progreso en las siguientes esferas:
• El fomento de la creación de confianza en los planos local, nacional, regional e internacional;
• La promoción de un entendimiento y conocimiento mutuos entre los diferentes grupos sociales, culturas y civilizaciones en diversas esferas, incluidas la cultura, la religión, la educación, la información, la ciencia y la tecnología;
• La manera de encarar las amenazas a la paz y la seguridad;
• La promoción y protección de los derechos humanos;
• La elaboración de normas éticas comunes.
Artículo 5 La participación en el diálogo entre civilizaciones será de alcance mundial y estará abierto a todos, es decir a:
• Los miembros de todas las civilizaciones;
• Los eruditos, pensadores, intelectuales, escritores, científicos, personas del mundo de las artes, la cultura y los medios de comunicación y los jóvenes, que desempeñan un papel fundamental en el inicio y el mantenimiento del diálogo entre civilizaciones;
• Los miembros de la sociedad civil y los representantes de las organizaciones no gubernamentales, en tanto que asociados fundamentales en la promoción del diálogo entre civilizaciones. Artículo 6 Los gobiernos promoverán, estimularán y facilitarán el diálogo entre civilizaciones.
Las organizaciones regionales e internacionales deben tomar medidas e iniciativas adecuadas para promover, facilitar y sostener el diálogo entre civilizaciones. Artículo 8 Los medios de comunicación tienen una función indispensable y fundamental en la promoción del diálogo entre civilizaciones y en el fomento de un mayor entendimiento entre diversas civilizaciones y culturas. Artículo 9 Las Naciones Unidas deben seguir promoviendo y fortaleciendo la cultura del diálogo entre civilizaciones.
B. Programa de Acción
1. Se invita a los Estados, el sistema de las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales y regionales y la sociedad civil, incluidas las organizaciones no gubernamentales a que, con los recursos existentes y también recurriendo a contribuciones voluntarias, examinen los siguientes medios de promover el diálogo entre civilizaciones en todos los ámbitos:
• Facilitar y promover interacciones e intercambios entre todas las personas, entre ellas los intelectuales, pensadores y artistas de diversas sociedades y civilizaciones;
• Promover visitas recíprocas y reuniones de expertos en diversos campos de diferentes civilizaciones, culturas y ambientes, que proporcionen una oportunidad de descubrir puntos comunes entre diversas civilizaciones y culturas;
• Intercambiar visitas entre representantes del mundo de las artes y la cultura y organizar festivales culturales mediante los cuales los pueblos tengan la posibilidad de familiarizarse con otras culturas;
• Patrocinar conferencias, simposios y seminarios para promover la comprensión recíproca, la tolerancia y el diálogo entre civilizaciones;
• Planificar competiciones deportivas, olimpiadas y competiciones científicas con miras a alentar relaciones recíprocas positivas entre los jóvenes de diferentes ambientes y culturas;
• Estimular y fomentar la traducción y difusión de manuscritos y libros fundamentales y de estudios representativos de las diversas culturas y civilizaciones;
• Fomentar el turismo histórico y cultural;
• Incluir el estudio de diversas culturas y civilizaciones en los programas docentes, incluida la enseñanza de los idiomas, la historia y la filosofía sociopolítica de diversas civilizaciones, así como el intercambio de conocimientos, información y erudición entre instituciones académicas;
• Promover investigaciones y estudios para alcanzar un entendimiento objetivo de las características de cada civilización y de sus diferencias, así como de los modos y medios de aumentar las interacciones constructivas y el entendimiento entre ellas;
• Utilizar las tecnologías de las comunicaciones con inclusión de las de audio, vídeo, la prensa escrita, los multimedios y la Internet, para difundir el mensaje de diálogo y entendimiento a través del mundo entero y exponer y difundir ejemplos históricos de interacción constructiva entre diferentes civilizaciones;
• Facilitar oportunidades equitativas de participación en la difusión de información con miras a alcanzar un entendimiento objetivo de todas las civilizaciones y de aumentar la interacción constructiva y la cooperación entre civilizaciones;
• Ejecutar programas que fomenten el espíritu de diálogo, de entendimiento y de rechazo de la intolerancia, la violencia y el racismo entre los pueblos, en particular entre los jóvenes;
• Utilizar la presencia de emigrantes en diversas sociedades para cubrir los vacíos en el entendimiento entre culturas;
• Celebrar consultas a fin de detallar mecanismos eficaces para proteger los derechos de todos los pueblos a mantener su identidad cultural, facilitando su integración en su ambiente social.
2. Los Estados deben estimular y apoyar las iniciativas tomadas por la sociedad civil y las organizaciones no gubernamentales para promover el diálogo entre civilizaciones.
3. Se invita a los Estados, las organizaciones internacionales y regionales y la sociedad civil, incluidas las organizaciones no gubernamentales, a que elaboren medios y arbitrios adecuados en los planos local, nacional, regional e internacional para seguir promoviendo el diálogo y la comprensión mutua entre civilizaciones, y a que informen sobre sus actividades al Secretario General de las Naciones Unidas.
4. Se invita a los gobiernos, a las instituciones de financiación, a las organizaciones de la sociedad civil y al sector privado a que movilicen los recursos necesarios para promover el diálogo entre civilizaciones mediante, entre otras cosas, las contribuciones al Fondo Fiduciario establecido por el Secretario General en 1999 para ese fin.
5. Se invita al sistema de las Naciones Unidas, incluido en particular el Representante Personal del Secretario General para el Año de las Naciones Unidas del Diálogo entre Civilizaciones y a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura a que sigan alentando y facilitando el diálogo entre civilizaciones y a que formulen medios y arbitrios para promover el diálogo entre civilizaciones en las actividades de las Naciones Unidas en diversas esferas.
6. Se pide al Secretario General que informe a la Asamblea General en su sexagésimo período de sesiones sobre la aplicación del Programa Mundial y del Programa de Acción.

43ª sesión plenaria.
9 de noviembre de 2001.

Desarme y no proliferación

El Día Internacional de la Paz, que se observa todos los años cada 21 de septiembre, es un llamamiento mundial a la cesación del fuego y a la no violencia. Este año el Secretario General está pidiendo a los gobiernos y a los ciudadanos que centren su atención en el desarme nuclear y la no proliferación.
El 13 de junio de 2009, el Secretario General Ban Ki-moon lanzó una campaña por medio de plataformas múltiples con el lema Debemos desarmarnos para conmemorar el conteo de 100 días que culminarán en el Día Internacional de la Paz, el 21 de septiembre.
Durante los cien días de la campaña, las Naciones Unidas crearán conciencia acerca de los peligros y los costos de las armas nucleares dando a conocer diariamente una razón que explique por qué el desarme nuclear y la no proliferación son tan fundamentales, por medio de Twitter y las redes sociales Facebook y MySpace. Se han sumado a la campaña lanzada por el Secretario General, el Mensajero de la Paz de las Naciones Unidas Michael Douglas, quien desde 1998 ha sido un paladín de la causa del desarme en nombre de las Naciones Unidas, y el actor estadounidense Rainn Wilson, protagonista de la serie de TV The Office.
Cualquier persona puede participar firmando una Declaración para apoyar la campaña del Secretario General destinada a liberar al mundo de las armas nucleares, y ofreciendo sus propias razones por las cuales Debemos desarmarnos en el espacio destinado para ello a continuación de este texto.
La Asamblea General de las Naciones Unidas estableció en 1981 el Día Internacional de la Paz para “conmemorar y fortalecer los ideales de paz en cada nación y cada pueblo y entre ellos”. Veinte años después, la Asamblea General decidió que el 21 de septiembre de cada año se observara un “día de cesación del fuego y de no violencia en todo el mundo " e invitó a todos los Estados Miembros, a las organizaciones y a todas las personas a conmemorar ese día, entre otras cosas mediante la educación y la sensibilización del público, y a cooperar con las Naciones Unidas en el establecimiento de una cesación del fuego a nivel mundial.

MENSAJEROS DE LA PAZ DE LAS NACIONES UNIDAS.

Los Mensajeros de la Paz de Naciones Unidas son individuos distinguidos, seleccionados cuidadosamente de los campos de las artes, la literatura, la música y los deportes, quienes han acordado ayudar a concentrar la atención del mundo en el trabajo de las Naciones Unidas. Respaldado por el más alto honor que pueda ser otorgado por el Secretario General a un ciudadano del mundo por un periodo inicial de tres años, estas prominentes personalidades contribuyen con su tiempo, talento y pasión para crear conciencia sobre los esfuerzos que realiza Naciones Unidas para mejorar la vida de miles de millones de personas en todo el mundo.

Los mensajeros de la Paz, a través de sus apariciones públicas, contactos con los medios internacionales y trabajo humanitario, ayudan a ampliar la idea de la forma en que los ideales y objetivos de la Organización exigen la atención de todos. Desde el inicio del programa hace ya casi una década, más de 10 individuos han prestado cortésmente su nombre, reputación y energía para hacer que la gente exija un mundo donde haya más paz.

" La paz es el compromiso más importante de las Naciones Unidas "

El Día Internacional de la Paz fue establecido en 1981 por Naciones Unidas como una celebración anual de no violencia y cesación del fuego a nivel mundial. Cada año, muchas personas en todas partes del mundo rinden homenaje a la paz de diversas maneras el 21 de septiembre.
Este año, el Secretario General de Naciones Unidas Ban Ki-moon tocó la Campana de la Paz en la sede de Naciones Unidas en Nueva York en compañía de los Mensajeros de la Paz de Naciones Unidas. El Secretario General convocó a una cesación de las hostilidades con duración de 24 horas para el 21 de septiembre y para que se guarde un minuto de silencio en todo el mundo al mediodía hora local.
En su declaración emitida para conmemorar el Día de la Paz de este año, el Secretario General Ban dijo que "la paz es el compromiso más grande de Naciones Unidas".
"Define nuestra misión. Es la esencia de nuestro discurso. Y reune nuestro trabajo en todo el mundo, desde el mantenimiento de la paz y diplomacia preventiva hasta la promoción de los derechos humanos y el desarrollo".
La Asamblea General de Naciones Unidas adoptó resoluciones en 1981 y en 2001 para establecer el Día Internacional de la Paz y exhorta a "todas las naciones y todas las personas" a celebrar este Día como una oportunidad para promover resoluciones pacíficas en los conflictos y para hacer un alto a las hostilidades durante el día.
Durante el año pasado, Naciones Unidas participó en la búsqueda de resoluciones para los conflictos más complejos del mundo y en el apoyo de la paz una vez que ésta se logre, a través del establecimiento, mantenimiento y consolidación de la paz.
En 2007, por ejemplo, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas desplegó una cifra récord de soldados de las fuerzas de paz en 19 operaciones de paz en todo el mundo. Más de 100,000 boinas azules y personal civil están sirviendo en el campo para construir y mantener la paz.
En los últimos días de septiembre de 2007, el Secretario General convocó cuatro reuniones de alto nivel en la sede de Naciones Unidas para unir a los líderes mundiales y a aquellos de áreas en conflicto para hacer frente a los retos más serios de la actualidad en lo referente a paz y seguridad (la situación en Afganistán, Darfur, Irak y el Medio Oriente).
Poner fin a la tragedia en Darfur ha estado como tarea principal en la agenda del Secretario General, quien emprendió una diplomacia intensa junto con varios actores de la comunidad internacional hasta que el Consejo de Seguridad llegue a un acuerdo para desplegar una operación conjunta de mantenimiento de la paz entre la Unión Africana y Naciones Unidas en Darfur (UNAMID). El Secretario General visitó la región a principios de septiembre y como resultado de sus reuniones con los líderes de Sudán, Chad y Libia, se programaron reuniones para conversaciones de paz. Mientras tanto, Naciones Unidas ha estado encabezando el esfuerzo de ayuda humanitaria más grande del mundo para cuidar de las víctimas del conflicto de Darfur.
El Secretario General visitó Irak en marzo de 2007 y se ha comprometido a aumentar la ayuda de Naciones Unidas en ese lugar. El Consejo de Seguridad, en su Resolución 1770 de agosto de 2007, reafirmó la importancia de la Misión de Naciones Unidas en Irak (UNAMI) y su resolución para fortalecer las instituciones para que haya un gobierno representativo, promover el diálogo político y la conciliación nacional, hacer participar a los países vecinos, ayudar a grupos vulnerables y promover la protección de los derechos humanos y una reforma judicial y legal. El 22 de septiembre, el Secretario General convocó a los líderes de países clave involucrados con el apoyo a Irak, lo cual incluye a sus vecinos y a su primer ministro para hablar sobre la implementación de la resolución 1770 y la manera en que Naciones Unidas y la comunidad internacional pueden ser de más ayuda para lograr la paz y la seguridad en aquel lugar.
Naciones Unidas también tiene una operación en Afganistán en la cual está trabajando para estabilizar la autoridad nacional y las instituciones democráticas. El 23 de septiembre, el Secretario General y el Presidente de Afganistán convocaron a una reunión de la Junta Coordinadora Común establecida por Pacto para el Afganistán, también en la sede de Naciones Unidas en Nueva York para hablar sobre la operación en curso entre la comunidad internacional y el gobierno de Afganistán para consolidar los recientes logros en el proceso de transición y superar los continuos retos.
En la misma fecha, 23 de septiembre, para aumentar los esfuerzos en la búsqueda de la paz en el Medio Oriente, el Secretario General fue anfitrión de una reunión del cuarteto formado por Naciones Unidas, la Unión Europea, Estados Unidos y Rusia, en la sede de Naciones Unidas.
Naciones Unidas también ha ayudado a otros países y comunidades a caminar hacia la paz este año. El Sur de Líbano ha estado mayormente en paz desde que se amplió la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano, después de la lucha entre Israel y Hezbolá a mediados de 2006. También durante el pasado año, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas decidió establecer un tribunal internacional que procesará a las personas responsables del ataque del 14 de febrero de 2005 que resultó en la muerte del ex Primer Ministro libanés Rafik Hariri. Al mismo tiempo, las oficinas y dependencias de Naciones Unidas en el Medio Oriente siguen proporcionando ayuda a millones de refugiados y a las víctimas del conflicto, además de promover el diálogo entre las facciones.
En Puerto Príncipe, Haití, el barrio de Cité Soleil, que fuera agobiado por el crimen y dominado por pandillas, ahora disfruta de una relativa calma gracias a las operaciones de seguridad realizadas por soldados de la paz de Naciones Unidas en apoyo a la Policía Nacional de Haití.
Naciones Unidas también apoyó y aseguró elecciones clave en Haití y en otros países que salían de un conflicto devastador. Por primera vez desde la independencia hace 40 años, la enorme República Democrática del Congo tuvo elecciones democráticas con ayuda de Naciones Unidas en 2006. Este año, Naciones Unidas también apoyó las tres rondas de elecciones en el recientemente independiente país de Timor-Leste. Las fuerzas de mantenimiento de la paz de Naciones Unidas se encuentran en los tres países para apoyar a las nuevas autoridades electas y a las nacientes instituciones democráticas mientras que ayudan a mantener la frágil paz. Las fuerzas de mantenimiento de la paz salieron de Sierra Leona en 2005, pero Naciones Unidas siguió involucrada y ayudó al país a celebrar elecciones presidenciales y parlamentarias en agosto de 2007. En enero de 2007, se estableció una nueva misión de Naciones Unidas en Nepal para preparar y dirigir las elecciones de la Asamblea Constituyente en el país himalayo que había sido dividido por conflictos internos.
La diplomacia de Naciones Unidas ha estado presente en Somalia, Chad, y la República de África Central para contener el conflicto y prevenir más actos violentos en estos países, donde tal vez se puedan desplegar fuerzas de mantenimiento de la paz muy pronto para estabilizar estas sociedades extremadamente vulnerables.
La Comisión de Consolidación de la Paz tuvo su primer año de operaciones para dar apoyo a países que están saliendo de un conflicto, concentrando los esfuerzos del Sistema de Naciones Unidas en Sierra Leona y Burundi, lugares donde las fuerzas de mantenimiento de la paz de Naciones Unidas han finalizado las operaciones tras ayudar a dar fin a amargos conflictos.
La Asamblea General de Naciones Unidas ha permanecido concentrada en el terrorismo y hace un año adoptó una Estrategia Global Contra el Terrorismo, la primera vez que los Estados Miembros demostraron a todo el mundo que tienen la voluntad de luchar contra el terrorismo de una manera coordinada estableciendo un marco de coordinación para las actividades de Naciones Unidas.
"En este Día Internacional, hagamos el compromiso de que la paz sea no sólo una prioridad, sino una pasión," dijo el Secretario general. "Comprometámonos a hacer más, donde sea que estemos y en la forma que podamos, para que cada día sea un día de la paz".

La ONU y el Premio Nobel de la Paz

En 60 años se ha otorgado once veces el Premio Nobel de la Paz a las Naciones Unidas, así como a sus organismos especializados y a miembros del personal. Uno de los organismos, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, recibió el famoso premio en dos ocasiones. Dos Secretarios Generales, los Sres. Kofi Annan y Dag Hammarskjöld, fueron galardonados también por el Comité Noruego del Nobel por su labor. El 10 de octubre de 2008, el Comité Nobel de Noruega otorgó el Premio de la Paz de este año, al Sr. Martti Ahtisaari, "por su importante labor, en varios continentes y durante más de tres décadas, para resolver los conflictos internacionales".
Durante cien años, el Comité Noruego del Nobel ha buscado fortalecer la cooperación organizada entre los Estados. Al menos, el fin de la guerra fría hizo posible que las Naciones Unidas desempeñen en mayor medida el papel que originalmente se les había asignado. Hoy en día, la Organización encabeza los esfuerzos para conseguir la paz y la seguridad en el mundo, así como el proceso de movilización internacional que tiene como objetivo lograr los desafíos sociales, económicos y medioambientales de todo el mundo. El Comité Noruego del Nobel quiere proclamar en el año en el que se cumple su centenario que las Naciones Unidas son la única vía de negociación para conseguir la paz y la cooperación mundiales.

El Comité Noruego del Nobel, Oslo, Noruega, 12 de octubre de 2001.

Mensaje del Secretario General con ocasión del Día Internacional de la Paz Nueva York,
21 de septiembre de 2007

Estimados amigos: La paz es una de las necesidades de mayor precio para la humanidad y la vocación primordial de las Naciones Unidas.
Es lo que define nuestra misión e inspira nuestro lenguaje. Es el elemento que aúna nuestras actividades en todo el mundo, desde las operaciones de mantenimiento de la paz a las tareas de diplomacia preventiva para promover los derechos humanos y el desarrollo.
Esa labor en pro de la paz es esencial, pero no es fácil. De hecho, en innumerables comunidades de todo el mundo la paz sigue siendo un objetivo difícil de alcanzar. Desde los campamentos de desplazados del Chad y Darfur a las calles de Bagdad, la búsqueda de la paz está plagada de reveses y sufrimientos.
El 21 de septiembre, Día Internacional de la Paz, es una ocasión para hacer balance de nuestras actividades encaminadas a promover la paz y el bienestar para todas las personas en el mundo entero.
Es una oportunidad para valorar nuestros logros y para reafirmar nuestra dedicación a todo el trabajo que queda por hacer.
Esta fecha también se ha designado como un día de cesación del fuego en todo el mundo: un respiro de veinticuatro horas del miedo y la inseguridad que atenazan a tantos lugares.
En este día, insto a todos los países y a todos los combatientes a que respeten esa cesación de las hostilidades, y pido a las personas de todo el mundo que guarden un minuto de silencio a las 12 del mediodía, hora local.
Una vez silenciadas las armas, deberíamos aprovechar esa oportunidad para reflexionar sobre el precio que pagamos todos a causa de los conflictos y comprometernos firmemente a trabajar con ahínco para que la pausa de hoy se convierta en permanente.
En este Día Internacional, les invito a que asumamos de la paz no sólo como una prioridad, sino como una pasión, a que nos comprometamos a hacer más, dondequiera que estemos y con los medios a nuestro alcance, para que todos los días sean días de paz.
Muchas gracias.

Fuentes:
http://www.un.org/spanish/events/calendario/2009/doc_09_21.html
http://daccessdds.un.org/doc/UNDOC/GEN/N01/475/45/PDF/N0147545.pdf?OpenElement
http://www.un.org/es/events/peaceday/2009/
http://www.un.org/spanish/sg/mop/
http://www.un.org/spanish/events/peaceday/2007/index.shtml
http://www.un.org/spanish/aboutun/nobelprize/
http://www.un.org/spanish/events/peaceday/2007/sgmessage.shtml