La Asamblea General designa el 25 de marzo Día Internacional de Rememoración de las Víctimas de la Esclavitud y la Trata Transatlántica de Esclavos, anualmente a partir de 2008, como complemento del ya existente al Día Internacional del Recuerdo de la Trata de Esclavos y su Abolición de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.
Desde los albores de la humanidad en África, los tambores han marcado el pulso de nuestra historia y siguen ayudándonos a celebrar nuestra humanidad común. Hoy insto a todas las personas en todo el mundo a hacer resonar los tambores para proclamar que negros o blancos, hombres o mujeres, somos un mismo pueblo. Cuando los músicos tocan, se prestan atención unos a otros al interpretar las partes que les corresponden. Debemos seguir su ejemplo. Sólo podemos lograr la armonía si nos respetamos unos a otros, celebramos nuestra diversidad y trabajamos juntos para alcanzar nuestros objetivos comunes.
El Secretario General Ban Ki-moon
En Asia, en América, en el Oriente Medio y en Europa, los rituales de los esclavos africanos y el tocar conmovedor de sus tambores han emocionado a todas las civilizaciones. En todas partes los tambores anuncian una simple verdad: cada vez que se golpea un tambor se rompe el silencio.
Discurso del Presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas en la ceremonia realizada en la organización con motivo del
Día Internacional de Rememoración de las Víctimas de la Esclavitud y la Trata Transatlántica de Esclavos
Nueva York 25 de marzo de 2009
Excelencias,
Señor Secretario General,
Distinguidos artistas y músicos,
Hermanos y hermanas todos,
Para comenzar, deseo agradecerles a todos ustedes por hacer que este Día Internacional de Rememoración de las Víctimas de la Esclavitud y la Trata Transatlántica de Esclavos sea objeto de atención no sólo aquí en las Naciones Unidas, sino en todo el mundo. Es como si, después de tantos siglos, estuviéramos por fin empezando a reconciliarnos con uno de los episodios más oscuros de nuestra larga historia de trato inhumano a nuestros hermanos y hermanas. En efecto, es paradójico que estemos celebrando un legado tan amargo, pero lo cierto es que esta transformación merece ser celebrada, además de conmemorada solemnemente.
La abolición de la trata transatlántica de esclavos en 1808 parece haber ocurrido en un lugar y un tiempo remotos. Sin embargo, creo que la mayoría de nosotros somos conscientes de la importancia de señalar este hecho histórico a la atención del mundo.
La abolición de la trata de esclavos que cruzó el Atlántico de África a Europa, América Latina y América del Norte durante cientos de años no supuso realmente el fin de esclavitud, sino que provocó una amargura y un derramamiento de sangre que han perdurado hasta nuestros días. Sin embargo, fue un paso importante para su prohibición y una de las primeras ocasiones en que la comunidad internacional decidió unir fuerzas para combatir esa actividad brutal y enormemente lucrativa.
Siempre he defendido la importancia del perdón y la reconciliación. La trata de esclavos constituye uno de los horrendos crímenes de lesa humanidad. Es asombroso que tantos africanos y sus descendientes afroamericanos hayan tenido la generosidad de perdonar esos crímenes. Ahora bien, ninguno de nosotros, en ninguna parte del mundo, deberíamos olvidarlos.
Forma parte de esta histórica tragedia el hecho de que la trata de esclavos y la propia esclavitud sigan siendo temas profundamente pertinentes en nuestro mundo actual, aunque esto no se reconozca. Así lo evidencia el hecho de que el racismo siga estando arraigado en prácticamente todas nuestras sociedades. Tengamos en cuenta que esta terrible lacra es lo que hace tan pertinente e importante la Conferencia de Examen de Durban contra el racismo, que se celebrará en Ginebra el mes próximo. Trabajemos juntos para que esta controvertida conferencia resulte constructiva y provechosa.
La pertinencia del tema de la esclavitud en la actualidad nos recuerda que la trata de esclavos fue una institución que no sólo devastó un continente, sino que envenenó las raíces de sociedades tanto nuevas como antiguas con su presencia corrosiva. Todos seguimos sufriendo las consecuencias de esta explotación, evidentemente algunos de nosotros mucho más que otros.
Además, aunque centremos nuestra atención en las víctimas de la trata de esclavos, debemos reconocer que sigue existiendo una forma contemporánea de esclavitud, muchas veces invisible y tolerada a escala internacional. A pesar de la legislación que prohíbe la esclavitud y la trata de esclavos en todas sus formas, millones de personas siguen siendo víctimas de estos crímenes. Basta con leer los informes sobre las horrendas condiciones en que se encuentran los trabajadores rurales, muchas veces pertenecientes a pueblos indígenas, que son víctimas de formas tradicionales de esclavitud.
Sigue habiendo, además, formas más modernas de esclavitud basadas en la trata de personas, la forma más vil de comercio internacional. Entre sus víctimas figuran los trabajadores forzados, los niños soldados y los esclavos sexuales, además de las víctimas del comercio de adopciones ilícitas o de la trata con fines de extracción de órganos. Creo que podemos enorgullecernos de la labor que la Asamblea General está realizando en tantos ámbitos para abolir y castigar estos crímenes de lesa humanidad contemporáneos.
Hoy, sin embargo, nos reunimos para conmemorar las innumerables víctimas de la trata transatlántica de esclavos, honrar su memoria y darles el honor y el reconocimiento que tantos preferirían negarles. Aplaudo la labor del Departamento de Información Pública y la generosidad de los muchos músicos que han acudido aquí para dar más relieve a esta conmemoración. Unámonos todos a ellos en los esfuerzos comunes por hacer que la esclavitud sea un recuerdo distante, en lugar de la terrible realidad que sigue siendo en la actualidad.
Muchas gracias.
Memorial permanente y rememoración de las víctimas
de la esclavitud y de la trata transatlántica de esclavos
La Asamblea General,
Recordando su resolución 61/19, de 28 de noviembre de 2006, titulada “Celebración del bicentenario de la abolición de la trata transatlántica de esclavos”,
Recordando también la designación del 25 de marzo de 2007 como Día internacional de celebración del bicentenario de la abolición de la trata transatlántica de esclavos,
Tomando nota del informe del Secretario General, centrado en las iniciativas emprendidas por los Estados para dar cumplimiento a los párrafos 101 y 102 de la Declaración de Durban de la Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia, con el fin de corregir el legado de la esclavitud y contribuir al restablecimiento de la dignidad de las víctimas de la esclavitud y la trata de esclavos,
Reconociendo lo poco que se sabe sobre los 400 años de historia de la trata transatlántica de esclavos y sus persistentes consecuencias, que se dejaron sentir por todo el mundo, y acogiendo con beneplácito que haya aumentado la atención dedicada al tema gracias a la celebración realizada por la Asamblea General, en particular al hacer que la cuestión cobre relieve en muchos Estados,
Recordando, en particular, el párrafo 101 de la Declaración de Durban, en que, entre otras cosas, se invitaba a la comunidad internacional y sus miembros a honrar la memoria de las víctimas,
1. Acoge con beneplácito la iniciativa de los Estados Miembros de la Comunidad del Caribe de erigir en los salones de las Naciones Unidas un memorial permanente en reconocimiento de la tragedia y en consideración del legado de la esclavitud y de la trata transatlántica de esclavos;
2. Toma nota del establecimiento de un fondo voluntario destinado a la instalación del memorial permanente, expresa su sincero agradecimiento a los Estados Miembros que ya han aportado contribuciones al fondo e invita a otras partes interesadas a que lo hagan también;
3. Decide designar el 25 de marzo Día Internacional de Rememoración de las Víctimas de la Esclavitud y la Trata Transatlántica de Esclavos, anualmente a partir de 2008, como complemento del ya existente al Día Internacional del Recuerdo de la Trata de Esclavos y su Abolición de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura;
4. Pide al Secretario General que, en colaboración con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura y basándose en la labor de esa organización, en particular su proyecto sobre la ruta del esclavo, establezca un programa de difusión educativa para movilizar, entre otras, a las instituciones docentes y la sociedad civil en relación con el tema de la rememoración de la trata transatlántica de esclavos y la esclavitud, a fin de inculcar a las generaciones futuras las causas, las consecuencias y las enseñanzas extraídas de la trata transatlántica de esclavos y comunicarles los peligros del racismo y los prejuicios;
5. Pide también al Secretario General que, en su sexagésimo tercer período de sesiones, le presente un informe sobre el establecimiento y la ejecución del programa;
6. Decide incluir en el programa provisional de su sexagésimo tercer período de sesiones el tema titulado “Actividades complementarias de la celebración del bicentenario de la abolición de la trata transatlántica de esclavos”.
Fuentes:
http://www.un.org/spanish/events/calendario/2009/doc_03_25.html
http://www.un.org/spanish/slavery/
http://www.un.org/spanish/slavery/ga_message.shtml
http://daccessdds.un.org/doc/UNDOC/LTD/N07/639/44/PDF/N0763944.pdf?OpenElement