Decenio de las Naciones Unidas para la alfabetización: educación para todos.
Resolución 56/116 aprobada por la Asamblea General.
Decenio de las Naciones Unidas de la Alfabetización: la educación para todos
La Asamblea General,
Recordando que en la Declaración Universal de Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y la Convención sobre los Derechos del Niño se reconoce el derecho inalienable de toda persona a la educación,
Recordando también sus resoluciones 42/104, de 7 de diciembre de 1987, en que proclamó 1990 Año Internacional de la Alfabetización, y 54/122, de 17 de diciembre de 1999, en que pidió al Secretario General que, en cooperación con el Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura y los Estados Miembros y otras organizaciones y órganos competentes, presentara a la Asamblea General en su quincuagésimo sexto período de sesiones una propuesta relativa a la proclamación de un decenio de las Naciones Unidas de la alfabetización, con un proyecto de plan de acción y un posible calendario para ese decenio, sobre la base de los resultados del Foro Mundial sobre la Educación y el período extraordinario de sesiones de la Asamblea General dedicado al examen de la aplicación de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social al cabo de cinco años,
Reafirmando su resolución 49/184, de 23 de diciembre de 1994, en la que proclamó el período de diez años que comenzaba el 1° de enero de 1995 Decenio de las Naciones Unidas para la educación en la esfera de los derechos humanos e hizo un llamamiento a todos los gobiernos para que intensificaran sus esfuerzos por erradicar el analfabetismo y orientar la educación hacia el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales,
Tomando nota de la resolución 2001/29 de la Comisión de Derechos Humanos, de 20 de abril de 2001, sobre el derecho a la educación4,
Recordando la Declaración del Milenio, de 8 de septiembre de 20005, en la cual los Estados Miembros decidieron velar por que, para el año 2015, los niños y las niñas de todo el mundo puedan terminar un ciclo completo de enseñanza primaria y que las niñas y los niños tengan igual acceso a todos los niveles de la enseñanza, lo cual requiere un compromiso renovado de promover la alfabetización para todos,
Recordando también la Declaración de Copenhague sobre Desarrollo Social6 y el Programa de Acción de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social7 y los resultados del vigésimo cuarto período extraordinario de sesiones de la Asamblea General titulado “La Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social y el futuro: en pos del desarrollo social para todos en el actual proceso de mundialización”,
Convencida de que la alfabetización es esencial para que todo niño, joven y adulto, adquiera los conocimientos esenciales para la vida cotidiana que les permitan hacer frente a los problemas con que pueden tropezar en la vida y representa un avance fundamental en la educación básica, que es un medio indispensable para la participación eficaz en las sociedades y la economía del siglo XXI,
Afirmando que la realización del derecho a la educación, especialmente para las niñas, contribuye a la erradicación de la pobreza, Reconociendo las actividades emprendidas a escala nacional y regional para evaluar en el contexto de la Educación para Todos en el año 2000 los progresos realizados en la consecución de los objetivos de la educación para todos, y destacando además la necesidad de redoblar los esfuerzos por atender a las necesidades básicas de las personas de todos los grupos de edad, en particular de las niñas y las mujeres,
Reconociendo también que, a pesar de los importantes avances realizados en la enseñanza básica, especialmente el aumento de la matriculación en la escuela primaria y la creciente importancia atribuida a la calidad de la educación, persisten importantes problemas, nuevos o de larga data, que exigen una acción aún más resuelta y concertada a nivel nacional e internacional para alcanzar el objetivo de la educación para todos,
Profundamente preocupada por la persistencia de las diferencias de género en la educación, que quedan de manifiesto en el hecho de que aproximadamente dos terceras partes de los analfabetos del mundo son mujeres,
Instando a los Estados Miembros a que, en estrecha asociación con organizaciones internacionales y no gubernamentales, promuevan el derecho a la educación para todos y establezcan condiciones para que el aprendizaje esté al alcance de todos durante toda la vida,
1. Toma nota del informe del Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura titulado “Proyecto de propuesta y plan para un decenio de las Naciones Unidas de la alfabetización”;
2. Proclama el período de diez años que empieza el 1° de enero de 2003 Decenio de las Naciones Unidas de la Alfabetización;
3. Reafirma el Marco de Acción de Dakar aprobado por el Foro Mundial sobre la Educación10, en el que se contrajeron los compromisos de aumentar en un 50% todos los índices de alfabetización de adultos para el año 2015 y de mejorar la calidad de la educación;
4. Hace un llamamiento a todos los gobiernos a que redoblen sus esfuerzos por lograr sus propios objetivos de educación para todos elaborando planes nacionales de conformidad con el Marco de Acción de Dakar, fijando objetivos y cronogramas firmes, inclusive objetivos y programas de educación para cada género, a fin de eliminar disparidades de género en todos los niveles de educación, luchar contra el analfabetismo de mujeres y niñas y asegurar que las niñas y mujeres tengan acceso pleno y en igualdad de condiciones a la educación y colaborando activamente con las comunidades, las asociaciones, los medios de información y los organismos de desarrollo para lograr esos objetivos;
5. Hace también un llamamiento a todos los gobiernos para que refuercen la voluntad política, establezcan entornos normativos más incluyentes y conciban estrategias innovadoras para llegar a los grupos más pobres y más marginados y buscar distintos sistemas de enseñanza escolar y no escolar con miras a lograr los objetivos del Decenio;
6. Insta a todos los gobiernos a que se pongan a la vanguardia de la coordinación de las actividades del Decenio a escala nacional, reuniendo a todos los agentes nacionales que corresponda en un diálogo sostenido para la formulación de la política, la realización y la evaluación de la labor de alfabetización;
7. Reafirma que la alfabetización para todos es la esencia de la educación básica para todos, y que la creación de entornos y sociedades alfabetizados es esencial para lograr los objetivos de erradicar la pobreza, reducir la mortalidad infantil, poner coto al crecimiento de la población, lograr la igualdad entre los géneros y lograr el desarrollo sostenible, la paz y la democracia;
8. Hace un llamamiento a todos los gobiernos y a las organizaciones e instituciones económicas y financieras, tanto nacionales como internacionales, para que presten mayor apoyo financiero y material a la labor encaminada a promover la alfabetización y a lograr los objetivos de la educación para todos y los del Decenio mediante, entre otras cosas, la iniciativa 20/20, según proceda;
9. Invita a los Estados Miembros, a los organismos especializados y demás organizaciones del sistema de las Naciones Unidas, así como a las organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales competentes, a seguir intensificando su labor en pro de la aplicación efectiva de la Declaración Mundial sobre Educación para Todos11 y el Marco de Acción de Dakar, así como de los compromisos y recomendaciones relativos a la promoción de la alfabetización formulados en las grandes conferencias de las Naciones Unidas celebradas recientemente y en los exámenes de sus resultados al cabo de cinco años con vistas a coordinar mejor sus actividades y aumentar su contribución al desarrollo dentro del marco del Decenio de manera complementaria y coordinada con el proceso de educación para todos;
10. Decide que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura asuma una función de coordinación para impulsar y catalizar las actividades en el plano internacional que se realicen dentro del marco del Decenio;
11. Pide al Secretario General que, en cooperación con el Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, recabe y tome en cuenta observaciones y propuestas de los gobiernos y de las organizaciones internacionales competentes sobre el proyecto de plan del Decenio a fin de elaborar un plan de acción bien centrado y orientado hacia la acción y darle forma definitiva para presentarlo a la Asamblea General en su quincuagésimo séptimo período de sesiones;
12. Decide incluir en el programa provisional de su quincuagésimo séptimo período de sesiones una cuestión titulada “Decenio de las Naciones Unidas de la Alfabetización”.
88ª sesión plenaria
19 de diciembre de 2001.
Decenio de las Naciones Unidas para la Alfabetización: la educación para todos
2003-2012
La Asamblea General, en su quincuagésimo sexto período de sesiones, aprobó la resolución 56/116 titulada “Decenio de las Naciones Unidas de la Alfabetización: la educación para todos”, en la que proclamó el Decenio de las Naciones Unidas de la Alfabetización para el período comprendido entre 2003 y 2012 con el objetivo la educación para todos.
La propuesta de un decenio de las Naciones Unidas de la alfabetización se formuló en el quincuagésimo cuarto período de sesiones de la Asamblea (véase la resolución 54/122), fue respaldada en una mesa redonda celebrada en el Foro Mundial sobre Educación que tuvo lugar en Dakar en 2000 y se reiteró en el período extraordinario de sesiones de la Asamblea, celebrado en Ginebra en 2000.
La Comisión de Derechos Humanos, en su resolución 2002/23, de 22 de abril de 2002, sobre el derecho a la educación, acogió con beneplácito la decisión adoptada por la Asamblea General en su quincuagésimo sexto período de sesiones, de proclamar el Decenio de las Naciones Unidas de la Alfabetización.
RESOLUCIÓN 54/122 APROBADA POR LA ASAMBLEA GENERAL.
Un decenio de las Naciones Unidas de la alfabetización: la educación para todos
La Asamblea General,
Recordando que en la Declaración Universal de Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y la Convención sobre los Derechos del Niño se reconoce el derecho inalienable de toda persona a la educación,
Recordando también sus resoluciones 42/104, de 7 de diciembre de 1987, en la que proclamó 1990 Año Internacional de la Alfabetización, 44/127, de 15 de diciembre de 1989, 46/93, de 16 de diciembre de 1991, 50/143, de 21 de diciembre de 1995, en las que pidió que prosiguiera la acción internacional para promover la alfabetización, y 52/84, de 12 de diciembre de 1997, en la que pidió al Secretario General que, en cooperación con el Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura y en consulta con los Estados Miembros, examinara medios eficaces de alcanzar el objetivo de la educación para todos, incluida la conveniencia y posibilidad de proclamar un decenio de las Naciones Unidas para la erradicación del analfabetismo,
Profundamente preocupada porque persiste la disparidad entre los géneros en la educación, como queda de manifiesto en el hecho de que casi dos tercios de los analfabetos adultos del mundo son mujeres, Convencida de que la alfabetización, en particular la alfabetización funcional, y una educación de calidad representan una necesidad para todos durante toda la vida, constituyen una inversión en capital humano y social y un importante medio de emancipación,
Recordando su resolución 53/153, de 9 de diciembre de 1998, titulada “Decenio de las Naciones Unidas para la educación en la esfera de los derechos humanos, 1995–2004, y actividades de información pública en la esfera de los derechos humanos”,
Segura de que el Año Internacional de la Alfabetización y la Conferencia Mundial sobre Educación para Todos celebrada en Jomtien (Tailandia) en 1990 han dado lugar a una mayor conciencia de la labor en pro de la alfabetización y a un mayor apoyo de esa labor y han imprimido un nuevo rumbo a la lucha por un mundo alfabetizado,
Subrayando la importancia de mantener y ampliar los progresos logrados desde el Año Internacional de la Alfabetización y la Conferencia de Jomtien,
Acogiendo con beneplácito la Reafirmación de Ammán, aprobada en la Reunión de Mediados del Decenio del Foro Consultivo Internacional sobre Educación para Todos, celebrada en Ammán del 16 al 19 de junio de 19964, el informe de la Comisión Internacional sobre la Educación para el siglo XXI a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura y la Declaración de Hamburgo sobre la Educación de los Adultos, aprobada en la Quinta Conferencia Internacional sobre la Educación de los Adultos, celebrada en Hamburgo (Alemania), del 14 al 18 de julio de 19976,
Reconociendo que, a pesar de los importantes avances realizados en la enseñanza básica, especialmente el aumento de la matriculación en la escuela primaria y la creciente importancia atribuida a la calidad de la educación, existen aún importantes problemas, nuevos o de larga data, que exigen una acción aún más resuelta y concertada a nivel nacional e internacional para alcanzar el objetivo de la educación para todos, Instando a los Estados Miembros a que, en estrecha asociación con organizaciones internacionales y no gubernamentales, promuevan el derecho a la educación para todos y establezcan condiciones para que el aprendizaje esté al alcance de todos durante toda la vida,
1. Toma nota del informe provisional del Secretario General y del Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura titulado “Evaluación de los progresos hechos para alcanzar el objetivo de la educación para todos en el año 2000”;
2. Reafirma que la educación básica para todos es esencial para alcanzar los objetivos de erradicar la pobreza, reducir la mortalidad infantil, poner coto al crecimiento de la población, lograr la igualdad entre los géneros y lograr un desarrollo sostenible, la paz y la democracia;
3. Reconoce los esfuerzos y los preparativos realizados en los planos nacional y regional para la evaluación del año 2000 de los progresos hechos para alcanzar el objetivo de la educación para todos con miras a determinar los problemas nuevos y de larga data y destaca la necesidad de afrontar esos problemas y de agilizar la labor para atender las necesidades básicas de la población de todos los grupos de edad, en particular niñas y mujeres;
4. Hace un llamamiento a todos los gobiernos para que intensifiquen sus esfuerzos por erradicar el analfabetismo y dirigir la educación hacia el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto de todos los derechos humanos y las libertades fundamentales;
5. Hace también un llamamiento a todos los gobiernos para que redoblen sus esfuerzos por lograr sus propios objetivos de educación para todos, fijando a tal efecto metas y cronogramas concretos, incluyendo, en la medida de lo posible, metas y programas de educación destinados expresamente a combatir el analfabetismo de las mujeres y las niñas y colaborando activamente con comunidades, asociaciones, medios de difusión y organismos de desarrollo para lograr esas metas;
6. Reitera su llamamiento a los gobiernos y a las organizaciones e instituciones económicas y financieras, tanto nacionales como internacionales, para que presten mayor apoyo financiero y material a la labor encaminada a promover la alfabetización y a lograr los objetivos de la educación para todos mediante, entre otras cosas, la iniciativa 20/20, según proceda;
7. Invita a los Estados Miembros, a los organismos especializados y demás organizaciones del sistema de las Naciones Unidas, así como a las organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales competentes, a seguir intensificando su labor en pro de la aplicación efectiva de la Declaración Mundial sobre Educación para Todos8, la Reafirmación de Ammán, la Declaración de Hamburgo sobre la Educación de los Adultos, aprobada en la Quinta Conferencia Internacional sobre la Educación de los Adultos6, y el Programa para el Futuro aprobado también en la Quinta Conferencia Internacional, así como de los compromisos y recomendaciones relativos a la promoción de la alfabetización formulados en las grandes conferencias de las Naciones Unidas celebradas recientemente y en los períodos extraordinarios de sesiones dedicados al examen de su aplicación al cabo de cinco años, con vistas a coordinar mejor sus actividades y aumentar su contribución al desarrollo;
8. Acoge con beneplácito la convocación del Foro Mundial de la Educación, que ha de celebrarse en abril de 2000 en el Senegal, con el objeto de evaluar la aplicación de los objetivos de la educación para todos y de aprobar un programa de educación en el siglo XXI;
9. Pide al Secretario General que, en cooperación con el Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura y los Estados Miembros y otras organizaciones y órganos competentes, presente a la Asamblea General en su quincuagésimo sexto período de sesiones, por conducto del Consejo Económico y Social, una propuesta relativa a la proclamación de un decenio de las Naciones Unidas de la alfabetización, con un proyecto de plan de acción y un posible calendario para ese decenio, sobre la base de los resultados del Foro Mundial de la Educación y del período extraordinario de sesiones de la Asamblea General dedicado al examen de la aplicación de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social al cabo de cinco años;
10. Pide también al Secretario General que señale la presente resolución a la atención de los Estados Miembros y de las organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales competentes;
11. Decide incluir en el programa provisional de su quincuagésimo sexto período de sesiones la cuestión de un decenio de las Naciones Unidas de la alfabetización.
83a. sesión plenaria
17 de diciembre de 1999.
2002/23. El derecho a la educación
La Comisión de Derechos Humanos,
Recordando su resolución 2001/29, de 20 de abril de 2001, sobre el derecho a la educación,
Recordando también que todos deben gozar del derecho humano a la educación enunciado, entre otras cosas, en la Declaración Universal de Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial, la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer y la Convención sobre los Derechos del Niño,
Recordando además la Convención relativa a la lucha contra las discriminaciones en la esfera de la enseñanza, aprobada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura el 14 de diciembre de 1960, en la que se prohíbe toda discriminación que tenga por finalidad o por efecto destruir o alterar la igualdad de trato en la esfera de la enseñanza,
Acogiendo con satisfacción el Marco de Acción de Dakar aprobado en el Foro Mundial sobre la Educación, celebrado en Dakar en abril de 2000, y los objetivos acordados al aprobarlo,
Tomando nota de la Declaración del Milenio aprobada por la Asamblea General en la que se resuelve que, para el año 2015, los niños y niñas de todo el mundo podrán terminar un ciclo completo de enseñanza primaria y que tanto las niñas como los niños tendrán igual acceso a todos los niveles de la enseñanza,
Afirmando que la realización del derecho a la educación, especialmente en el caso de las niñas, contribuye a la erradicación de la pobreza, Acogiendo con agrado la atención prestada a la educación en el proceso preparatorio del período extraordinario de sesiones de la Asamblea General sobre la infancia y en la Declaración y Programa de Acción de Durban, aprobados en septiembre de 2001 por la Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia (A/CONF.189/12),
Hondamente preocupada por el hecho de que aproximadamente 120 millones de niños, de los cuales dos tercios son niñas, carecen de acceso a la educación, Acogiendo con satisfacción la decisión de la Asamblea General de proclamar el período de diez años que comienza el 1.º de enero de 2003 Decenio de las Naciones Unidas de la Alfabetización,
1. Toma nota con interés del informe de la Relatora Especial sobre el derecho a la educación (E/CN.4/2002/60 y Add.1 y 2) y del informe del Secretario General sobre los derechos económicos, sociales y culturales (E/CN.4/2002/50);
2. Toma nota también con interés de la labor realizada por el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y el Comité de los Derechos del Niño en la promoción del derecho a la educación y de sus observaciones generales, en particular las Observaciones generales N.º 11 (1999) relativa a los planes de acción para la enseñanza primaria (artículo 14 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales) y N.º 13 (1999) sobre el derecho a la educación (artículo 13 del Pacto) aprobadas por el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, así como la Observación general N.º 1 (2001) sobre los propósitos de la educación (párrafo 1 del artículo 29 de la Convención sobre los Derechos del Niño) aprobada por el Comité de los Derechos del Niño;
3. Acoge con satisfacción la celebración por el Comité de los Derechos del Niño de un día de debate general el 28 de septiembre de 2001 sobre la violencia contra los niños en la familia y en las escuelas, y las recomendaciones formuladas por el Comité para hacer frente a esa violencia;
4. Insta a todos los Estados a que:
a) Hagan plenamente efectivo el derecho a la educación y garanticen el reconocimiento y el ejercicio de este derecho sin discriminación de ningún tipo;
b) Tomen todas las medidas adecuadas para suprimir los obstáculos que limitan el acceso efectivo a la educación, en especial de las niñas, incluidas las menores embarazadas, y de los niños que viven en zonas rurales, los niños pertenecientes a grupos minoritarios, los niños indígenas, los niños migrantes, los niños refugiados y desplazados internamente, los niños afectados por conflictos armados, los niños discapacitados, los niños afectados por el virus de la inmunodeficiencia humana y el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (VIH/SIDA) y los niños privados de libertad: - Tomando todas las medidas legislativas necesarias para prohibir explícitamente la discriminación en la enseñanza fundada en la raza, el color, la ascendencia, el origen nacional, étnico o social, el sexo, el idioma, la religión, las opiniones políticas o de cualquier otra índole, la propiedad, la discapacidad, el nacimiento u otra condición, que tenga por finalidad o por efecto destruir o alterar la igualdad de trato en la esfera de la enseñanza;
c) Mejoren todos los aspectos de la calidad de la enseñanza con objeto de lograr un nivel excelente para todos de modo que puedan alcanzarse resultados reconocibles y mensurables, en particular en materia de programas de alfabetización, de aritmética elemental y de preparación para la vida cotidiana y, a este respecto, tengan especialmente en cuenta la elaboración de indicadores de calidad y de instrumentos de seguimiento, promuevan un buen entorno escolar, la sanidad escolar, la educación preventiva contra el VIH/SIDA y el uso indebido de drogas, y la educación científica y tecnológica, y realicen encuestas y creen una base de conocimientos para prestar asesoramiento sobre la utilización de las tecnologías de la comunicación y la información en la educación;
d) Promuevan la renovación y la difusión de enseñanza básica escolar de buena calidad, que comprende tanto el cuidado y la educación en la primera infancia como la enseñanza primaria, utilizando enfoques integradores e innovadores que faciliten el acceso y la asistencia a ella de todos los niños;
e) Integren la educación en materia de derechos humanos como elemento importante de las actividades educativas, a fin de fortalecer el respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales;
f) Refuercen la condición, la moral y el profesionalismo del personal docente;
g) Reconozcan y promuevan la enseñanza permanente para todos, tanto en el contexto escolar como extraescolar;
h) Velen por que, progresivamente y sobre la base de una igualdad de oportunidades, la enseñanza primaria sea obligatoria, accesible y gratuita para todos;
i) Adopten todas las medidas necesarias para reducir la diferencia entre la edad a que se termina la escuela y la edad mínima para el empleo, incluso, de ser preciso, aumentando la edad mínima para el empleo o la edad a que se termina la escuela y garanticen el acceso a la enseñanza elemental gratuita y, siempre que sea posible y oportuno, a la formación profesional para todos los niños liberados de las peores formas de trabajo infantil;
j) Adopten medidas eficaces para fomentar la asistencia regular a la escuela y reducir la tasa de abandono escolar;
k) Apoyen los programas nacionales de alfabetización, incluidos los componentes de formación profesional y de educación extraescolar, a fin de llegar a los niños, jóvenes y adultos marginados, especialmente las niñas y las mujeres, para asegurar que disfruten del derecho a la educación y adquieran la preparación para la vida cotidiana que sea necesaria para superar la pobreza y la exclusión;
l) Apoyen la ejecución de planes y programas de acción para obtener una educación de calidad y un aumento de las tasas de matrícula y retención de niños y de niñas en la escuela, así como la eliminación de la discriminación y de los estereotipos fundados en el sexo en los programas de estudio y el material docente, y en el curso de la educación;
m) Adopten todas las medidas legislativas, administrativas, sociales y educativas apropiadas para proteger a los niños contra todas las formas de violencia física o mental, lesiones o abusos, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, incluido el abuso sexual en las escuelas, y que incorporen en su legislación sanciones apropiadas para las violaciones y prevean recursos y rehabilitación para las víctimas, y en ese contexto, adopten medidas para eliminar los castigos corporales en las escuelas;
n) Presenten información a la Relatora Especial sobre prácticas óptimas para eliminar la discriminación en el acceso a la enseñanza y promover una enseñanza de calidad;
5. Invita a la Relatora Especial a que prosiga su labor de conformidad con su mandato y, en particular, a que redoble sus esfuerzos por hallar medios que permitan superar los obstáculos y las dificultades que se oponen a la realización del derecho a la educación;
6. Alienta a la Relatora Especial a que siga colaborando con el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y el Comité de los Derechos del Niño, así como con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, la Organización Internacional del Trabajo y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, y a que prosiga el diálogo con el Banco Mundial;
7. Reafirma la importancia de ampliar todavía más el diálogo constante entre el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura y la Relatora Especial sobre el derecho a la educación, les invita a mantener ese diálogo y reitera su invitación al Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura a que presenten a la Comisión información acerca de sus actividades de promoción de la educación primaria, especialmente en lo que se refiere a las mujeres y los niños, en particular las niñas;
8. Pide a todos los Estados que sigan colaborando con la Relatora Especial y la ayuden a realizar sus tareas y deberes y que estudien favorablemente las solicitudes de información y de visita que formule la Relatora Especial;
9. Pide a la Relatora Especial que presente un informe a la Comisión en su 59.º período de sesiones;
10. Pide al Secretario General que brinde a la Relatora Especial toda la asistencia necesaria para que pueda cumplir su mandato;
11. Decide examinar el derecho a la educación en su 59.º período de sesiones en relación con el mismo tema del programa.
49.ª sesión,
22 de abril de 2002.
[Aprobada sin votación. Véase E/2002/23- E/CN.4/2002/200, cap. X]
Resolución 61/140 aprobada por la Asamblea General.
La Asamblea General,
Recordando su resolución 56/116, de 19 de diciembre de 2001, en la que proclamó el período de diez años a partir del 1° de enero de 2003 Decenio de las Naciones Unidas de la Alfabetización, su resolución 57/166, de 18 de diciembre de 2002, en la que acogió con beneplácito el Plan de Acción Internacional para el Decenio de las Naciones Unidas de la Alfabetización, y su resolución 59/149, de 20 de diciembre de 2004,
Recordando también la Declaración del Milenio, en la que los Estados Miembros decidieron asegurar que, para 2015, los niños y niñas de todo el mundo pudieran terminar un ciclo completo de enseñanza primaria y que tanto las niñas como los niños tuvieran igual acceso a todos los niveles de enseñanza, para lo cual es necesario renovar el compromiso de promover la alfabetización para todos,
Reafirmando la importancia atribuida por la Cumbre Mundial 2005 a la función indispensable de la educación, tanto escolar como no escolar, en el logro de la erradicación de la pobreza y otros objetivos de desarrollo previstos en la Declaración del Milenio, especialmente la educación básica y la formación destinada a erradicar el analfabetismo, así como la necesidad de procurar la expansión de la educación secundaria y superior, junto con la formación profesional y la capacitación técnica, especialmente para niñas y mujeres, la creación de capacidad de recursos humanos e infraestructuras y el empoderamiento de los que viven en la pobreza,
Reafirmando también que la educación básica es decisiva para la construcción de la nación, que la alfabetización para todos es la esencia de la educación básica para todos y que la creación de entornos y sociedades alfabetizados es esencial para lograr los objetivos de erradicar la pobreza, reducir la mortalidad infantil, frenar el crecimiento demográfico, lograr la igualdad entre los géneros y alcanzar el desarrollo sostenible, la paz y la democracia,
Convencida de que la alfabetización es decisiva para que todos los niños, jóvenes y adultos adquieran los conocimientos esenciales que les permitan hacer frente a los problemas con que pueden tropezar en la vida cotidiana y constituye un paso indispensable para la educación básica, medio imprescindible para la participación efectiva en las sociedades y en la economía del siglo XXI,
Afirmando que la realización del derecho a la educación, especialmente en el caso de las niñas, contribuye a la promoción de la igualdad entre los géneros y a la erradicación de la pobreza,
Expresando su satisfacción por los considerables esfuerzos realizados para abordar los objetivos del Decenio a distintos niveles,
Observando con profunda preocupación que 771 millones de adultos mayores de 15 años en todo el mundo no tienen siquiera un nivel mínimo de alfabetización y que unos 100 millones de niños en edad escolar todavía no están matriculados en escuelas primarias, que la prioridad que se asigna a la cuestión del analfabetismo a nivel nacional tal vez no sea suficiente para generar el apoyo político y económico necesario para abordar los desafíos del analfabetismo a nivel mundial y que es improbable que el mundo pueda hacer frente a esos desafíos si continúan las tendencias actuales,
Profundamente preocupada por la persistencia de las diferencias de género en la educación, que quedan de manifiesto en el hecho de que casi las dos terceras partes de los adultos analfabetos del mundo son mujeres,
1. Toma nota del informe del Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura sobre la aplicación del Plan de Acción Internacional para el Decenio de las Naciones Unidas de la Alfabetización;
2. Acoge complacida las medidas adoptadas hasta ahora por los Estados Miembros y la comunidad internacional para poner en práctica el Plan de Acción Internacional;
3. Hace un llamamiento a todos los gobiernos para que reúnan datos e información fiables sobre la alfabetización y refuercen su voluntad política, movilicen recursos nacionales suficientes, establezcan marcos normativos más inclusivos y formulen estrategias innovadoras para llegar a los grupos más pobres y más marginados e idear nuevas modalidades de enseñanza escolar y no escolar con miras a lograr los objetivos del Decenio;
4. Insta a todos los gobiernos a tomar la iniciativa en la coordinación de las actividades del Decenio a escala nacional, reuniendo a todas las entidades nacionales que corresponda en un diálogo y una labor de colaboración constantes en materia de formulación de políticas y ejecución y evaluación de programas de alfabetización;
5. Hace un llamamiento a todos los gobiernos y a las organizaciones profesionales para que afiancen las instituciones educativas nacionales y profesionales en sus países, con miras a ampliar su capacidad y promover la calidad de la educación, haciendo particular hincapié en la alfabetización;
6. Hace un llamamiento a todos los gobiernos y a las organizaciones e instituciones económicas y financieras, tanto nacionales como internacionales, para que presten más apoyo financiero y material a la labor encaminada a promover la alfabetización y a lograr los objetivos de la Educación para Todos y los del Decenio mediante, entre otras cosas, la iniciativa 20/203, según proceda;
7. Invita a los Estados Miembros, los organismos especializados y otras organizaciones del sistema de las Naciones Unidas, así como a las organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales competentes, a que intensifiquen su labor en pro de la aplicación efectiva del Plan de Acción Internacional e integren buena parte de esa labor en el proceso de la Educación para Todos y en otras iniciativas y actividades de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, así como en el marco de los objetivos de desarrollo convenidos internacionalmente, incluidos los que se establecen en la Declaración del Milenio;
8. Pide a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura que refuerce su función rectora de coordinar y catalizar las actividades del Decenio a nivel regional e internacional, que prepare y realice en 2007 y 2008 un examen de mitad de decenio, en colaboración con todos los asociados del Decenio, y que le presente los resultados de dicho examen;
9. Invita a los Estados Miembros y a las organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales interesadas a que participen activamente en los preparativos y la organización de las conferencias regionales de alto nivel cuya celebración está prevista en 2007 y 2008 en Qatar, Azerbaiyán, Malí, Costa Rica y en Asia y el Pacífico con la finalidad de conseguir un compromiso político de alto nivel, crear una alianza eficaz entre todas las partes interesadas y movilizar los recursos necesarios para alcanzar los objetivos del Decenio y del Plan de Acción Internacional;
10. Pide a todas las entidades pertinentes del sistema de las Naciones Unidas en particular a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, que, en cooperación con los gobiernos nacionales, tomen de inmediato medidas concretas para encarar las necesidades de los países con elevadas tasas de analfabetismo o gran número de adultos analfabetos, con especial atención a las mujeres, incluso mediante programas que promuevan dispositivos de alfabetización eficaces y de bajo costo;
11. Pide al Secretario General que, en cooperación con el Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, procure obtener las opiniones de los Estados Miembros sobre los progresos alcanzados en la aplicación de sus programas y planes de acción nacionales para el Decenio y que prepare y le presente el próximo informe sobre la aplicación del Plan de Acción Internacional en 2008;
12. Decide incluir en el programa provisional de su sexagésimo tercer período de sesiones, en relación con el tema titulado “Desarrollo social”, el subtema titulado “Decenio de las Naciones Unidas de la Alfabetización: la educación para todos”.
81ª sesión plenaria
19 de diciembre de 2006.
Decenio de las Naciones Unidas para la Alfabetización: la educación para todos 2003-2012
LA ALFABETIZACIÓN ES LIBERTAD
¿En qué consiste el Decenio de las Naciones Unidas para la Alfabetización?
El Decenio de las Naciones Unidas para la Alfabetización (2003-2012), tiene como objetivo extender la alfabetización a todas aquellas personas que normalmente no tienen acceso a ella. Éste es el caso de más de 861 millones de adultos y de más de 113 millones de niños que no están escolarizados y no tienen por lo tanto acceso a la alfabetización. El Decenio se centrará en las necesidades de los adultos con el objetivo de que las personas en cualquier lugar del mundo puedan hacer uso de la alfabetización para comunicarse en el seno de su comunidad, en el de la sociedad y más allá. Hasta ahora los programas de alfabetización no han conseguido llegar a los grupos de población más pobres y marginados, por lo que el Decenio tratará principalmente los problemas de tales poblaciones bajo el lema Alfabetización para todos: una voz para todos, un aprendizaje para todos.
Como resultado del Decenio se crearán entornos alfabetizados localmente sostenibles. Tales entornos darán a la gente la oportunidad de expresar sus ideas y opiniones, lograr un aprendizaje eficaz, participar en la comunicación escrita que caracteriza a las sociedades democráticas e intercambiar conocimientos con otras personas. Esto incluirá un uso cada vez más frecuente de los medios de comunicación electrónicos y de las tecnologías de la información, como forma de autoexpresión y como medio de consulta y evaluación del vasto caudal de conocimientos disponible en la actualidad.
La alfabetización es un concepto plural que engloba diversas capacidades determinadas por el contexto en el que se utilizan. El Decenio trabajará con el fin de promover tales capacidades teniendo en cuenta la amplia gama de usos, contextos, lenguajes y formas de aprendizaje identificadas por las comunidades de alumnos.
¿Por qué se ha decidido celebrar el Decenio?
Hay tres razones que justifican el Decenio:
*Una de cada cinco personas mayores de 15 años no puede comunicarse a través de la lectura y la escritura ni participar en el entorno alfabetizado que le rodea. El Informe de Seguimiento de la Educación para Todos en el Mundo correspondiente a 2002 daba a conocer la magnitud del desafío, dado que existen más de 861 millones de personas que no tienen acceso a la alfabetización. Dos terceras partes de estas personas son mujeres, por lo que el analfabetismo viene a agravar la situación de privaciones y de subordinación a la que éstas ya están sometidas. En un mundo interconectado en el que la alfabetización es fundamental para la comunicación, tal exclusión es inaceptable.
*La alfabetización es un derecho humano. La educación básica, dentro de la que la alfabetización es la principal herramienta de aprendizaje, fue reconocida como un derecho humano hace más de 50 años en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Es un escándalo que se siga denegando tal derecho a una proporción tan grande de la humanidad.
*Las campañas de alfabetización realizadas hasta el momento no han sido suficientes ni en el plano nacional ni en el internacional. El Decenio constituye una oportunidad para hacer un esfuerzo colectivo sostenido que vaya más allá de las campañas y los programas efímeros.
El Decenio para la Alfabetización es una iniciativa de la Asamblea General de las Naciones Unidas que fue adoptada unánimemente en una resolución de diciembre de 2001. Por ello expresa muy bien la voluntad colectiva de la comunidad internacional, tanto de quienes han de encarar el gran desafío de la alfabetización como de quienes están en condiciones de ayudarles a hacerle frente. Las naciones del mundo reconocen que la promoción de la alfabetización es de interés para todos, pues contribuye a la consecución de la paz, el respeto y el intercambio en un mundo cada vez más globalizado.
El Decenio para la Alfabetización se inscribe dentro del marco de una labor internacional más amplia en aras de la educación y el desarrollo. El objetivo de Educación para Todos, consistente en aumentar las tasas de alfabetización en un 50% para el año 2015, constituye el objetivo general del Decenio, y los Objetivos de Desarrollo del Milenio sitúan el Decenio en el contexto de la reducción de la pobreza. La promoción de la alfabetización está en el centro mismo de Educación para Todos y de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
¿Cómo conseguirá marcar la diferencia?
El Plan de Acción Internacional del Decenio para la Alfabetización propone seis ámbitos de acción para conseguir la alfabetización para todos:
*Cambio de políticas: las políticas deben establecer un marco para la participación local en la alfabetización que incluya enfoques multilingües y libertad de expresión. En el contexto de las políticas nacionales es preciso combinar la promoción de la alfabetización con estrategias de reducción de la pobreza y con programas destinados a la agricultura, la salud, la prevención del VIH/SIDA, la resolución de conflictos y otras cuestiones sociales.
*Programas flexibles: para conseguir que los alumnos desarrollen aptitudes diversas y significativas es necesario adoptar modelos flexibles de aprendizaje y enseñanza que empleen las lenguas y los materiales pedagógicos apropiados, se centren en objetivos relevantes y generen, en el plano local, materiales interesantes sobre la cultura que incorporen una perspectiva de género. Los alfabetizadores estarán bien preparados y respetarán las necesidades de los alumnos. Los programas deberán estar concebidos de forma que permitan a los alumnos continuar su formación dentro de un marco de aprendizaje académico.
*Creación de capacidad: además de aumentar y mejorar la preparación de los alfabetizadores, las actividades de creación de capacidad se centrarán en áreas que requieren un refuerzo en determinados países. Entre ellas se podrían incluir la planificación y la gestión de los programas, las actividades de investigación y documentación, la producción de materiales y la formulación de los programas de estudio.
*Investigación: Las nuevas políticas relativas a la alfabetización serán más eficaces cuando se basen en los resultados obtenidos a partir de investigaciones empíricas. De esta forma, se podrá dar respuesta a las preguntas sobre el impacto de la alfabetización a largo plazo, las formas de mejorar la participación de las comunidades locales y el grado de compromiso de la sociedad civil con la alfabetización. Los resultados de esta investigación estarán a disposición del público gracias a una serie de estudios, documentos y bases de datos.
*Participación de la comunidad: la asunción por parte de las comunidades de los objetivos y los métodos de la alfabetización permitirá que ésta se lleve a cabo de forma más eficaz. Para ello son necesarias la buena comunicación de los gobiernos con las comunidades y la existencia de redes intracomunitarias, centros de aprendizaje comunitarios y otras formas de asegurar que la alfabetización resulte útil para las personas en su vida cotidiana y satisfaga sus aspiraciones.
*Supervisión y evaluación: es necesario desarrollar mejores indicadores de alfabetización para mostrar los logros alcanzados durante el Decenio, tanto en lo relativo a las tasas de alfabetización como en lo referente al impacto de la misma. La UNESCO trabajará con sus institutos y sus socios para encontrar mejores formas de medir la alfabetización tanto en el plano local como en el mundial.
¿Quién participará?
Una característica fundamental del Decenio será la importancia del papel que desempeñarán los alumnos en el diseño de las estrategias de alfabetización para su situación concreta. Los programas de alfabetización estandarizados y uniformes nunca han sido eficaces ni han llevado a la consecución de entornos alfabetizados sostenibles. Otras partes asociadas deberían participar en la promoción de la alfabetización en el entendimiento de que es preciso respetar a los alumnos y a sus comunidades y negociar conjuntamente las estrategias, los métodos y los enfoques que se emplearán. Las organizaciones comunitarias, las organizaciones no gubernamentales y la sociedad civil proporcionarán cauces para la acción colectiva. Los gobiernos tendrán la responsabilidad de colaborar estrechamente con ellos y de proporcionarles recursos: suministro de material de capacitación, apoyo financiero, reconocimiento y validación institucional.
La Asamblea General de las Naciones Unidas pidió a la UNESCO que asumiera la labor de coordinación en el plano internacional y reuniese a las partes asociadas para que participasen conjuntamente en la adopción de medidas y en el debate sobre políticas. En el Decenio participa el sistema de las Naciones Unidas en su conjunto, cada una de sus partes integrantes promueve los componentes de la alfabetización relativos a su ámbito de especialización. Las redes internacionales de la sociedad civil tienen la responsabilidad de sensibilizar a sus propios miembros y de aumentar la toma de conciencia de los gobiernos y de la opinión pública acerca de la alfabetización.
Decenio de las Naciones Unidas para la Alfabetización: Educación Para Todos 2003-2012
*Hoy, mas de 862 millones de adultos son analfabetos.
Aproximadamente 113 millones de niños en edad escolar no están inscritos en las escuelas. La mayoría de estas personas son niñas y mujeres. La tarea de asegurarse que estos niños y adultos tengan acceso al aprendizaje es enorme.
*La alfabetización es el nucleo de todo el aprendizaje.
Es la base del aprendizaje de toda la vida dentro y fuera de la escuela. Es el requisito esencial para alcanzar la 'Educación para todos.'
*La Naciones Unidas han presentado el "Decenio para la Alfabetización" que comenzó el 13 de febrero de 2003.
En el contexto de esta década, la alfabetización va mas allá de los tradicionales valores de: lectura, escritura y aritmética. Está década abarca todo tipo de aprendizaje necesario para que las personas puedan desempeñar con confianza sus funciones en su propio entorno.
*A menudo las personas sin acceso a la alfabetización viven una vida de miseria, dolor, explotación y abuso. Esto no tiene por qué ser necesariamente el caso ya que con los programas de alfabetización apropiados dentro y fuera de las escuelas, las personas puede sobrepasar la línea de pobreza para llegar a ser ciudadanos participativos y productivos, capacitados con habilidades y actitudes para poder acceder a formación permanente y mejorar su calidad de la vida.
*Es importante reconocer la necesidad de asegurarse que no solamente los niños, sino también los adultos, reciban su educación para ayudarlos a tener vidas felices y significativas.
*La alfabetización es parte de los esfuerzos de todas las agencias de Las Naciones Unidas en su campaña de alcanzar sus metas. Esta exhibición muestra la alfabetización como un hilo común que conjuntamente tejen todas las agencias de la ONU en su búsqueda común para usar la educación en la creación de un mundo donde el desarrollo sostenibles y la paz lleguen a ser una realidad.
Ejecutar la Declaración del Milenio
Objetivos de Desarrollo de la ONU para el Milenio
Objetivo 2 - Lograr la Enseñanza primaria universal
Meta: Alcanzar para el año 2015 el acceso universal a la educación primaria completa Muchas regiones están en vías de alcanzar el objetivo antes del año 2015, pero en África subsahariana, Asia Occidental y Asia del Sur continúan los bajos índices en los logros y el progreso.

Fuente: Informe del Secretario General sobre la ejecución de la Declaración del Milenio. Cifras basadas en cálculos del UNICEF. 1 En África del Norte, América Latina y el Caribe, Asia Central, Asia Oriental y el Pacífico..
Decenio de las Naciones Unidas para la Alfabetización: la educación para todos 2003-2012
LA UNESCO Y LA JUVENTUD -- ESTRATEGIA
¡No sólo somos el futuro, somos también el presente!
En su vigésimo séptimo período de sesiones, celebrado en 1993, la Conferencia General aprobó una serie de recomendaciones para velar por que "las necesidades de la gente joven y su potencial para contribuir al desarrollo pacífico y democrático de sus sociedades y del mundo" se tuviesen más en cuenta. En el año 1995, en su vigésimo octavo período de sesiones, decidió que los jóvenes deberían ser los principales destinatarios de las medidas de la UNESCO y se iniciaron varios proyectos especiales en el programa y el presupuesto de la UNESCO para el bienio 1996-1997.
Según el criterio de las Naciones Unidas, se considera jóvenes a las personas con edades comprendidas entre los 15 y los 24 años. Por lo tanto, los jóvenes constituyen un 18% de la población mundial y los asuntos relacionados con ellos son, por excelencia, un motivo de preocupación. Sin embargo, la tarea de definir debidamente a la juventud genera una gran polémica y no recibe toda la atención que merece.
Los jóvenes no constituyen un grupo homogéneo. Las diferencias socioeconómicas, culturales, de género y de edad determinan cómo y en qué grado las personas jóvenes son susceptibles al riesgo social, y definen su vulnerabilidad. No obstante, tales diferencias indican también que la juventud puede participar en la sociedad de múltiples formas.
La juventud constituye una fuerza vital; en el apogeo de la experiencia y de las expectativas, los jóvenes poseen las aspiraciones características de ese momento de la vida. No deben perder su potencial y su energía en el momento de enfrentarse a condiciones precarias tales como el desempleo, la exclusión y la pobreza, que son especialmente nocivas para los más desfavorecidos. Al intentar desarrollar una identidad y una motivación en un entorno como el descrito, los jóvenes pueden sufrir grandes decepciones, enfurecerse e incluso sublevarse. Corren el riesgo de renunciar definitivamente a la posibilidad de comprometerse plenamente en la vida. Por ello es preciso potenciar el papel de los jóvenes con el fin de que en su evolución desde la infancia hasta la adultez se conviertan en personas responsables y comprometidas.
Los jóvenes constituyen un delicado grupo de edad que es capaz de razonar y actuar con madurez. Su participación no debería relegarse a un futuro ambiguo, es necesaria ahora. Hay que descartar la idea de que los jóvenes «heredarán» la tierra algún día, pues es fundamental que participen hoy para dar forma a este mundo. La juventud tiene el legítimo derecho de ser escuchada, de expresarse; además, es imperativo reconocer su valiosa contribución a la sociedad. Son capaces de formular críticas pertinentes relativas a todos los ámbitos de la vida y, por lo tanto, no se les debería consultar exclusivamente sobre los asuntos concernientes a la juventud, si bien sus «conocimientos especializados» en dicha esfera son evidentes.
Los jóvenes son el presente y su participación resulta fundamental para el desarrollo y la sostenibilidad humanos. La demanda más fuerte expresada por los jóvenes en la actualidad es la de la participación:
*Quieren ser considerados ciudadanos de pleno derecho. Los jóvenes son capaces de asumir un papel responsable y decisivo en la sociedad. Sólo necesitan que se les proporcionen las oportunidades y la orientación necesarias para demostrar su capacidad. Merecen que se les consulte y se les permita participar en todos los aspectos del intercambio social.
*Desean ser socios serios y dignos de confianza en la concepción, planificación y ejecución de políticas y programas en sus comunidades y sociedades. Los jóvenes tienen tanto que decir sobre los problemas sociales y las posibles soluciones para éstos como cualquier otro miembro de la sociedad. El tener debidamente en cuenta sus preocupaciones y sugerencias resultará beneficioso para todos. Es preciso otorgar al papel que los jóvenes desempeñan en la toma de decisiones la importancia que merece.
Objetivos
Debido a todo lo dicho anteriormente, nuestras medidas deberían encaminarse a potenciar el papel de los jóvenes para garantizar su plena participación en la sociedad como socios iguales y valiosos. Potenciar el papel de los jóvenes significa otorgarles la capacidad de utilizar sus fuerzas en aras del desarrollo: debemos tomar medidas que lleguen a la juventud, que respondan a sus preocupaciones y expectativas y que fomenten aptitudes útiles y duraderas. Este enfoque debe ser muy amplio para alcanzar a toda la juventud, un grupo heterogéneo en constante evolución.
Es esencial que reconozcamos la importancia que tiene la juventud para la UNESCO, especialmente a la luz del papel que desempeñará en el siglo XXI. A tal efecto, la UNESCO debe solicitar, facilitar, estimular, alentar, motivar y movilizar el apoyo de la Secretaría, de los Estados Miembros y de otros asociados en lo relativo a tres esferas de igual importancia:
1.
La presencia física de hombres y mujeres jóvenes tanto en los órganos de la UNESCO (Secretaría, delegaciones, comisiones nacionales)como en los seminarios, las reuniones, las conferencias y el resto de eventos organizados por la UNESCO y sus asociados. Tal presencia hará posible que todos puedan escuchar a los jóvenes y entablar un diálogo con ellos;
2.
La incorporación de las opiniones y las prioridades de los jóvenes, así como la colaboración con ellos para el establecimiento de proyectos y programas en las esferas que son competencia de la UNESCO. De esta forma la Organización podrá establecer alianzas con los jóvenes, ayudarles e incitarles a asumir sus responsabilidades y a construir su participación en el desarrollo social.
3.
El establecimiento de políticas de juventud que abran espacios y oportunidades para la participación de los jóvenes y que reconozcan y hagan notoria la contribución de éstos, haciendo hincapié en sus necesidades durante los debates con las personas encargadas de tomar decisiones.
La calidad de la educación es insuficiente para lograr la Educación para Todos en 2015
La proporción de niños escolarizados a nivel mundial es hoy en día mayor que nunca. Sin embargo, muchos abandonan la escuela antes de llegar al quinto grado de primaria o finalizan sus estudios elementales sin dominar un mínimo de conocimientos. Éstas son algunas de las conclusiones principales del Informe de Seguimiento de la Educación para Todos en el Mundo 2005, que se presentará públicamente el lunes en Brasilia. El Informe rinde cuenta de los progresos realizados hacia la consecución de los seis objetivos de la Educación para Todos (EPT),* que establecieron más de 160 países en el Foro Mundial sobre la Educación celebrado en 2000 en Dakar (Senegal). A este respecto, el Informe reconoce que se están realizando esfuerzos considerables para incrementar los recursos destinados a la educación, ampliar el acceso a la escuela y mejorar la paridad entre los sexos en la enseñanza. No obstante, un análisis pormenorizado de los datos pone de relieve que en muchas partes del mundo los escolares no sacan provecho de la enseñanza debido a la calidad insuficiente de los sistemas de educación, y esto puede ser un obstáculo decisivo que impida a muchos países lograr los objetivos de la Educación para Todos en 2015, año fijado para alcanzarlos.
En un tercio de los países sobre los que se dispone de datos, menos de 75% de los alumnos llegan a cursar el quinto grado de primaria. Asimismo, las evaluaciones efectuadas en el plano nacional e internacional muestran que los niveles de aprovechamiento escolar son muy bajos en los países con ingresos escasos o medios, así como entre los grupos desfavorecidos de algunas naciones industrializadas.
“Aulas atestadas de alumnos, docentes poco calificados profesionalmente y escuelas equipadas con infraestructuras deficientes y dotadas con escaso material pedagógico, he aquí un panorama demasiado común todavía en muchos países”, estima el Director General de la UNESCO, Koichiro Matsuura, que agrega que “el logro de la educación para todos estriba fundamentalmente en garantizar una enseñanza de calidad decorosa, porque lo que los niños aprendan y la forma en que lo aprendan puede ser la clave del éxito o el fracaso de su experiencia escolar y de las consiguientes posibilidades que tengan después para defenderse en la vida”.
En el Informe, la importancia de la calidad de enseñanza se pone de manifiesto en el Índice de Desarrollo de la Educación para Todos (IDE), que ha permitido evaluar los progresos globales realizados por 127 países hacia la consecución de la EPT. Este índice se basa en indicadores que miden los cuatro objetivos más mensurables del Marco de Acción adoptado en Dakar, a saber: la universalización de la enseñanza primaria, la alfabetización de adultos, la calidad de la educación –calibrada mediante la tasa de supervivencia de alumnos hasta el quinto grado de primaria– y la paridad entre los sexos.
Según el IDE, hay 41 países que están relativamente cerca de lograr estos objetivos. La gran mayoría son industrializados o en transición, aunque entre ellos figuran también naciones de América Latina y el Caribe, como Argentina, Cuba y Chile, así como cinco pequeños estados insulares.
A continuación viene un grupo de 51 países encabezados por Rumania, Bulgaria y Costa Rica, en el que figuran también muchos Estados árabes y países latinoamericanos. Este grupo de países, si bien va por buen camino para alcanzar algunos de los objetivos de la EPT, no logra progresar con suficiente rapidez hacia la consecución de otros –en particular, la educación de calidad.
Por último, un tercer grupo formado por 35 países, en el que figuran 22 naciones del África Subsahariana y Estados muy poblados como Bangladesh, India y Pakistán, “dista mucho de lograr los objetivos fijados” y “tiene que afrontar y resolver muchos problemas a la vez para lograr la EPT”, según dice el Informe.
En el Informe se suministra también un análisis detallado de los factores más importantes que influyen en la calidad de la educación: recursos financieros y materiales de que disponen escuelas, número y nivel de formación de los maestros, materias fundamentales, pedagogía utilizada, lengua en que se imparte la enseñanza, tiempo lectivo real, instalaciones y servicios de los centros docentes, y espíritu de liderazgo de las escuelas.
Según el Informe, en todos esos ámbitos se observa una clara tendencia a progresar. En el último decenio, por ejemplo, el gasto en educación aumentó en muchos países en desarrollo y el acceso a la educación continúa ampliándose cada vez más. Sin embargo, todavía hay en el mundo 103,5 millones de niños sin escolarizar y esta cifra no disminuye con la rapidez suficiente para lograr que la enseñanza primaria universal sea una realidad de aquí al año 2015. El Informe hace también hincapié en que la ampliación del acceso a la enseñanza no ha ido acompañada de un incremento proporcional de las infraestructuras y recursos educativos.
Algunas de las carencias más notables se dan con respecto a los docentes, los cuales –según dice el Informe– constituyen el factor “que más influencia tiene en el aprendizaje de los niños”. En muchos países con bajos ingresos, los docentes con cumplen ni siquiera con los criterios mínimos de calificación profesional.
En Togo, por ejemplo, sólo 2% de los maestros se ajusta a la norma mínima nacional, que exige haber finalizado el primer ciclo de la enseñanza secundaria para poder enseñar en las escuelas primarias. En Botswana, donde el criterio es haber cursado por completo el segundo ciclo de secundaria, sólo 10% de los maestros cumple con ese requisito. Asimismo, en el Informe se hace referencia a las conclusiones de un estudio reciente sobre siete países del África Meridional, según las cuales “algunos maestros de primaria encargados de enseñar matemáticas sólo poseen conocimientos elementales de aritmética y obtienen puntuaciones inferiores a las de sus alumnos en tests idénticos”.
Esos maestros con formación profesional deficiente tienen que habérselas frecuentemente con clases atestadas de alumnos. El Informe señala que, en los países donde es más alto el número de escolares por maestro, “apenas un tercio de los niños que ingresan en la escuela llegan al quinto grado de primaria”. En muchas naciones del África Subsahariana y del Asia Meridional y Occidental donde la educación se desarrolló rápidamente en el último decenio, la proporción de educandos por docente está experimentando un aumento real. En efecto, en la mayoría de los países de esas regiones, el número de alumnos por profesor es superior a 40 en la enseñanza primaria y llega a situarse por encima de 60 en algunos casos, por ejemplo en Malawi, Mozambique, la República Centroafricana y Chad. Además, en muchos países de bajos ingresos, los sueldos de los docentes han disminuido con respecto al promedio de los salarios y sus ingresos son demasiado escasos para proporcionarles un nivel de vida aceptable.
La pandemia del VIH/SIDA es otro de los factores que está “socavando gravemente” la calidad de la educación, según el Informe. En Zambia, por ejemplo, fallecieron 815 maestros de primaria a causa del sida en 2001, lo cual “equivale a 45% del total de maestros graduados ese mismo año”. En el África Subsahariana, “entre los niños de menos de 15 años de edad, hay 11 millones que han perdido a su padre o a su madre por culpa del sida”. En el Informe se señala que “las posibilidades de frecuentar la escuela de estos niños se ven mermadas por la necesidad de atender a los miembros de su hogar enfermos, o de contribuir con su trabajo a los ingresos de la familia”.
En el Informe se presentan 11 estudios de casos relativos a los siguientes países: Bangladesh, Brasil, Canadá, Chile, Cuba, Egipto, Finlandia, República de Corea, Senegal, Sri Lanka y Sudáfrica. Esos estudios muestran que tanto las naciones ricas como los países en desarrollo están afrontando el problema de la calidad de la enseñanza. El Informe propone una serie de medidas relativas a las políticas de educación con vistas a mejorar la calidad de la enseñanza, haciendo hincapié en que “si bien no existe una panacea universal en materia de calidad, la existencia de una sólida visión a largo plazo de la política educativa, de una firme dirección de los poderes públicos y de un buen apoyo a un cuerpo de docentes suficientemente motivado son condiciones indispensables para llevar a cabo con éxito reformas en el ámbito de la calidad de la enseñanza”.
La comunidad internacional tiene un papel fundamental que desempeñar en el apoyo a este proceso. En la actualidad, la ayuda internacional destinada a la educación básica se estima en 1.500 millones de dólares anuales. Las recientes promesas de ayuda podrían añadir a ellos 2.000 millones más por año en los próximos cinco, pero de todos modos seguiría siendo poco, pues se estima que se necesitan 5.600 millones de dólares anuales más (unos 7.000 millones en total) para conseguir la educación primaria universal de aquí a 2015.
El Informe de Seguimiento de la Educación para Todos en el Mundo es fruto de la labor de un equipo internacional independiente instalado en la sede de la UNESCO en París (Francia). La elaboración de esta publicación –que forma parte de las actividades de seguimiento del Foro Mundial sobre la Educación celebrado el año 2000 en Dakar (Senegal)– se beneficia del concurso de un consejo de redacción internacional y de una financiación proporcionada por la UNESCO y una serie de organismos de ayuda bilateral. Sus conclusiones servirán de base para los debates de la cuarta reunión del Grupo de Alto Nivel sobre la Educación para Todos, que tendrá lugar del 8 al 10 de noviembre en Brasilia. En este Grupo de composición reducida y flexible participan altos dirigentes gubernamentales y eminentes personalidades de la sociedad civil, tanto de naciones desarrolladas como de países en desarrollo, así como organismos de las Naciones Unidas y diversas organizaciones internacionales. Su misión consiste en impulsar los compromisos con la Educación para Todos en el plano político y movilizar recursos técnicos y financieros en beneficio de ésta. La documentación proporcionada por el Informe de Seguimiento de la Educación para Todos en el Mundo ofrece al Grupo la posibilidad de exigir a la comunidad internacional una rendición de cuentas acerca del grado de cumplimiento de los compromisos contraídos en el Foro de Dakar.
* En el Foro Mundial sobre la Educación celebrado el año 2000 en Dakar (Senegal), más de 160 países se comprometieron a lograr para el año 2015 los seis objetivos siguientes:
1. Ampliar el acceso a la atención y educación de la primera infancia.
2. Universalizar la enseñanza primaria.
3. Ofrecer más posibilidades de aprendizaje a los jóvenes y los adultos.
4. Reducir a la mitad la tasa de analfabetos.
5. Lograr la igualdad entre los sexos en la educación.
6. Mejorar la calidad de la educación en todos sus aspectos.
Fuentes:
http://www.un.org/spanish/events/calendario/decades/doc_d2003.html
http://daccessdds.un.org/doc/UNDOC/GEN/N01/481/42/PDF/N0148142.pdf?OpenElement
http://www.un.org/spanish/Depts/dpi/boletin/alfabetizacion/
http://daccessdds.un.org/doc/UNDOC/GEN/N00/246/35/PDF/N0024635.pdf?OpenElement
http://www.un.org/spanish/Depts/dpi/boletin/alfabetizacion/200223.html
http://www.un.org/spanish/Depts/dpi/boletin/alfabetizacion/res61140.html
http://www.un.org/spanish/Depts/dpi/boletin/alfabetizacion/aboutdecade.htm
http://www.un.org/spanish/events/UNART/literacygallery/pages/intro.html
http://www.un.org/spanish/Depts/dpi/boletin/alfabetizacion/goal2.html
http://www.un.org/spanish/Depts/dpi/boletin/alfabetizacion/youthandeducation.html
http://portal.unesco.org/es/ev.php-URL_ID=23451&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html