Decenio de la recuperación y el
desarrollo sostenible de las regiones .

La Asamblea General ha decidido declarar el tercer decenio posterior al desastre de Chernobyl (2006-2016) "Decenio de la recuperación y el desarrollo sostenible de las regiones afectadas", que ha de centrarse en el objetivo de devolver una vida normal a las comunidades afectadas en la mayor medida posible dentro de ese lapso de tiempo.

Sexagésimo segundo período de sesiones
Tema 71 d) del programa Fortalecimiento de la coordinación de la asistencia
humanitaria y de socorro en casos de desastre que
prestan las Naciones Unidas, incluida la asistencia
económica especial: fortalecimiento de la cooperación
internacional y coordinación de los esfuerzos
para estudiar, mitigar y reducir al mínimo las consecuencias
del desastre de Chernobyl

Armenia, Belarús, Brasil, Federación de Rusia, Japón, Polonia, Serbia, Suiza, Turquía y Ucrania: proyecto de resolución
Fortalecimiento de la cooperación internacional y coordinación de los esfuerzos para estudiar, mitigar y reducir al mínimo las consecuencias del desastre de Chernobyl

La Asamblea General,
Reafirmando sus resoluciones 45/190, de 21 de diciembre de 1990, 46/150, de 18 de diciembre de 1991, 47/165, de 18 de diciembre de 1992, 48/206, de 21 de diciembre de 1993, 50/134, de 20 de diciembre de 1995, 52/172, de 16 de diciembre de 1997, 54/97, de 8 de diciembre de 1999, 56/109, de 14 de diciembre de 2001, 58/119, de 17 de diciembre de 2003, y 60/14, de 14 de noviembre de 2005, así como su resolución 55/171, de 14 de diciembre de 2000, relativa a la clausura de la central nuclear de Chernobyl, y tomando nota de las decisiones adoptadas por los órganos, las organizaciones y los programas del sistema de las Naciones Unidas para aplicar esas resoluciones, Recordando las resoluciones del Consejo Económico y Social 1990/50, de 13 de julio de 1990, 1991/51, de 26 de julio de 1991, y 1992/38, de 30 de julio de 1992, y la decisión del Consejo 1993/232, de 22 de julio de 1993,
Consciente del carácter duradero de las consecuencias del desastre de la central nuclear de Chernobyl, que fue una grave catástrofe tecnológica por su alcance y complejidad y creó problemas humanitarios, ecológicos, sociales, económicos y sanitarios que afectan a todos y para cuya solución se requiere una cooperación internacional amplia y activa y la coordinación de las actividades en esa esfera en los planos internacional y nacional,
Expresando su profunda preocupación por los efectos persistentes de las consecuencias de este accidente en las vidas y la salud de la población, en particular de los niños, de las zonas afectadas de Belarús, la Federación de Rusia y Ucrania, así como de los demás países afectados,
Observando el consenso alcanzado entre los miembros del Foro sobre Chernobyl sobre los efectos ecológicos, sanitarios y socioeconómicos del desastre de Chernobyl, en particular, su mensaje tranquilizador y el asesoramiento práctico a las comunidades que viven en los territorios afectados por Chernobyl,
Consciente de la importancia de los esfuerzos nacionales que están realizando los Gobiernos de Belarús, la Federación de Rusia y Ucrania para mitigar y reducir al mínimo las consecuencias del desastre de Chernobyl,
Reconociendo la contribución de las organizaciones de la sociedad civil, incluidas las sociedades nacionales de la Cruz Roja de Belarús, la Federación de Rusia y Ucrania y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, en respuesta al desastre de Chernobyl y en apoyo de los esfuerzos de los países afectados,
Acogiendo con reconocimiento el nuevo enfoque basado en el desarrollo para abordar los problemas causados por el desastre de Chernobyl, que tiene por objeto normalizar la situación de las personas y las comunidades afectadas a mediano y a largo plazo,
Destacando las necesidades excepcionales relacionadas con Chernobyl, en particular en las esferas de la salud, el medio ambiente y la investigación, en el contexto de la transición de la etapa de emergencia a la etapa de recuperación en las actividades encaminadas a mitigar las consecuencias del desastre de Chernobyl,
Observando que en 2006 se terminó la transferencia de las responsabilidades de coordinación de los esfuerzos relacionados con Chernobyl de la Oficina de Coordinación de los Asuntos Humanitarios de la Secretaría al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo,
Destacando la necesidad de que el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo prosiga la coordinación y el sistema de las Naciones Unidas mejore la movilización de recursos en apoyo de las actividades encaminadas a la recuperación de los territorios afectados por Chernobyl, entre otras cosas, los programas de desarrollo basados en la comunidad; la promoción de las inversiones y la creación de nuevos empleos y pequeñas empresas; la defensa de la causa y el suministro de asesoramiento sobre las políticas pertinentes, cuando se solicite; y la mayor difusión posible de las conclusiones del Foro sobre Chernobyl a través de la Red Internacional de Investigación e Información sobre Chernobyl,
Tomando nota del informe del Secretario General sobre la aplicación de la resolución 60/143, así como de las secciones pertinentes de los informes de los organismos y organizaciones del sistema de las Naciones Unidas,
1. Acoge con beneplácito la contribución de los Estados y organizaciones del sistema de las Naciones Unidas al desarrollo de la cooperación para mitigar y reducir al mínimo las consecuencias del desastre de Chernobyl, las actividades de las organizaciones regionales y de otro tipo y de las organizaciones no gubernamentales, así como las actividades bilaterales;
2. Observa con reconocimiento las iniciativas emprendidas por los organismos del sistema de las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales que forman parte del Grupo de Trabajo Interinstitucional sobre Chernobyl para seguir aplicando un enfoque basado en el desarrollo al estudio, la mitigación y la reducción al mínimo de las consecuencias del desastre de Chernobyl, en particular mediante la formulación de proyectos concretos, y destaca la necesidad de que el Grupo de Trabajo prosiga sus actividades con tal fin, incluso la coordinación de los esfuerzos en materia de movilización de recursos;
3. Reconoce las dificultades a que se enfrentan los países más afectados para reducir al mínimo las consecuencias del desastre de Chernobyl, e invita a los Estados, en particular a los Estados donantes y a todos los organismos, fondos y programas competentes del sistema de las Naciones Unidas, en especial las instituciones de Bretton Woods, así como las organizaciones no gubernamentales, a que sigan prestando apoyo a los esfuerzos que realizan Belarús, la Federación de Rusia y Ucrania por mitigar las consecuencias del desastre de Chernobyl, incluso mediante la asignación de fondos suficientes para apoyar los programas médicos, sociales, económicos y ambientales relacionados con el desastre;
4. Reafirma que las Naciones Unidas deben seguir desempeñando una importante función catalizadora y de coordinación en el fortalecimiento de la cooperación internacional para estudiar, mitigar y reducir al mínimo las consecuencias del desastre de Chernobyl;
5. Pide al Secretario General y al Coordinador de las Naciones Unidas de la Cooperación Internacional para Chernobyl, en su doble calidad de Administrador del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y Presidente del Grupo de Desarrollo de las Naciones Unidas, que sigan tomando medidas prácticas oportunas para fortalecer la coordinación de las iniciativas internacionales en esta esfera;
6. Acoge con beneplácito los esfuerzos del Gobierno de Ucrania y de la comunidad internacional de donantes para completar la construcción del refugio y los proyectos conexos de seguridad nuclear en Chernobyl, de conformidad con las normas internacionales, con miras a dar al lugar estabilidad y seguridad ambiental, reconoce y acoge con beneplácito la reciente firma de contratos en el marco del Plan de Construcción del Refugio por considerarlos hitos importantes e insta a todas las partes a que actúen a un alto nivel con enérgica y sostenida determinación para garantizar que se concluya con éxito esta labor fundamental;
7. Acoge también con beneplácito el reciente nombramiento de la famosa jugadora de tenis María Sharapova como Embajadora de Buena Voluntad para que promueva los esfuerzos de recuperación del desastre de Chernobyl y encomia su compromiso personal con varios proyectos de recuperación que prestan ayuda a las comunidades de Belarús, la Federación de Rusia y Ucrania;
8. Observa con satisfacción la puesta en marcha del Programa de Cooperación para la Rehabilitación en Belarús y del Programa de Recuperación y Desarrollo de Chernobyl en Ucrania, destinados a promover unas mejores condiciones de vida y el desarrollo sostenible en los territorios afectados;
9. Observa con satisfacción también la asistencia prestada por el Organismo Internacional de Energía Atómica a Belarús, la Federación de Rusia y Ucrania para mejorar el entorno agrícola y urbano, adoptar contramedidas agrícolas eficaces en función de su costo y vigilar la exposición de los seres humanos en las zonas afectadas por el desastre de Chernobyl;
10. Toma nota con satisfacción de los progresos realizados por los Gobiernos de los países afectados en la aplicación de estrategias nacionales destinadas a mitigar las consecuencias del desastre de Chernobyl, hace un llamamiento a los organismos de las Naciones Unidas y a los donantes multilaterales y bilaterales para que sigan adaptando su asistencia a las prioridades de las estrategias nacionales de los respectivos Estados, y destaca la importancia de trabajar juntos para su aplicación en un esfuerzo común y con espíritu de cooperación;
11. Señala la necesidad de tomar nuevas medidas para integrar la evaluación hecha por el Foro sobre Chernobyl de las consecuencias ambientales, sanitarias y socioeconómicas del accidente nuclear de Chernobyl en la Red Internacional de Investigación e Información sobre Chernobyl mediante la difusión de las conclusiones del Foro, incluso proporcionando información precisa sobre los efectos de la radiación en lenguaje accesible y llano mediante mensajes prácticos sobre formas de vida sanas y productivas, entre la población afectada por el accidente, con el fin de empoderarla para obtener los resultados máximos en la recuperación social y económica y el desarrollo sostenible en todos sus aspectos;
12. Proclama el tercer decenio posterior al desastre de Chernobyl (2006-2016) “Decenio de la recuperación y el desarrollo sostenible de las regiones afectadas”, que ha de centrarse en el objetivo de devolver una vida normal a las comunidades afectadas en la mayor medida posible dentro de ese lapso de tiempo;
13. Acoge con beneplácito a este respecto la propuesta del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo de coordinar la preparación de un Plan de Acción de las Naciones Unidas para la recuperación de Chernobyl hasta el año 2016 encaminado a aplicar el “Decenio de la recuperación y el desarrollo sostenible de las regiones afectadas”, que apoye las estrategias nacionales de los países afectados, logre un máximo rendimiento de los limitados recursos, evite la duplicación de esfuerzos y aproveche los mandatos y las competencias de los organismos reconocidos, y pide al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo que presente un proyecto de Plan de Acción para su examen por el Grupo de Trabajo Interinstitucional sobre Chernobyl a más tardar el 26 de abril de 2008 (22° aniversario del desastre de Chernobyl);
14. Pide al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo que, dentro del límite de los recursos existentes, coordine los esfuerzos del sistema de las Naciones Unidas y otros actores pertinentes para aplicar el “Decenio de la recuperación y el desarrollo sostenible de las regiones afectadas”;
15. Pide al Secretario General que prosiga sus esfuerzos por promover la aplicación de las resoluciones pertinentes de la Asamblea General y que, por conducto de los mecanismos de coordinación existentes, en particular el Coordinador de las Naciones Unidas de la Cooperación Internacional para Chernobyl, siga manteniendo una cooperación estrecha con los organismos del sistema de las Naciones Unidas y con las organizaciones regionales y de otro tipo competentes en la ejecución de los programas y proyectos relacionados particularmente con Chernobyl;
16. Pide al Coordinador de las Naciones Unidas de la Cooperación Internacional para Chernobyl que en colaboración con los Gobiernos de Belarús, la Federación de Rusia y Ucrania, continúe la labor de organización de un nuevo estudio de las consecuencias sanitarias, ambientales y socioeconómicas del desastre de Chernobyl, de conformidad con las recomendaciones del Foro sobre Chernobyl y mejore el suministro de información a las poblaciones locales;
17. Pide al Secretario General que le presente, en su sexagésimo quinto período de sesiones, en relación con un subtema separado, un informe que incluya una evaluación amplia de la aplicación de todos los aspectos de la presente resolución.

Consecuenciashumanas del accidente nuclear de Chernobyl:
Una estrategia para la recuperación
Observaciones introductorias del Coordinador de las Naciones Unidas de la
cooperación internacional para Chernobyl, Secretario General Adjunto, Sr. Kenzo
Oshima,

en la reunión de prensa celebrada en relación con la presentación del informe sobre "las consecuencias humanas del accidente nuclear de Chernobyl: una estrategia para la recuperación"
Sede de las Naciones Unidas, miércoles 6 de febrero de 2002, 16.00 horas
Damas y caballeros, buenas tardes. Les doy las gracias por su presencia.
En mi calidad de Coordinador de las Naciones Unidas de la cooperación internacional para Chernobyl, les doy la bienvenida a esta reunión informativa en la que presentamos un nuevo informe titulado "Consecuencias humanas del accidente nuclear de Chernobyl: una estrategia para la recuperación".
Me acompañan funcionarios de diversos organismos de las Naciones Unidas: el Sr. Mark Malloch Brown, Administrador del Programa de la Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Sra. Carol Bellamy, Directora Ejecutiva del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Sr. Kalman Mizsei, Coordinador Adjunto de la Naciones Unidas para Chernobyl y Administrador Auxiliar del PNUD, y el Sr. Douglas Gardner, Coordinador Residente de la Naciones Unidas en Ucrania, quien viajó desde Kiev especialmente para asistir a esta reunión en representación de los tres equipos de la Naciones Unidas en los países.
Nos complace presentar este nuevo informe, que fue preparado 15 años después del desastre de Chernobyl y contiene los resultados de un estudio concluido en julio y agosto de 2001 por iniciativa de las oficinas del PNUD y el UNICEF en los tres países afectados: Belarús, la Federación de Rusia y Ucrania, con el apoyo de mi oficina y la Organización Mundial de la Salud (OMS). En el proceso de preparación de este informe también se celebraron consultas con las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas. El estudio y el informe han recibido el apoyo de los miembros del Grupo Interinstitucional de Tareas de las Naciones Unidas sobre Chernobyl, del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el Banco Mundial y otros organismos. El estudio fue realizado por un grupo de reconocidos especialistas internacionales y expertos nacionales en ecología, salud y economía.
¿Por qué es necesario una nueva evaluación del desastre de Chernobyl después de transcurridos 15 años? Hay varias razones: 1) es preciso conocer a fondo los efectos, no sólo inmediatos, sino también a largo plazo, de esos accidentes; debemos estar mejor preparados para el caso de que se produzca otro accidente; 2) el de Chernobyl es un problema que puede contribuir a fomentar la cooperación en el seno de la comunidad internacional, entre particulares, comunidades y gobiernos y, lo que es más importante, 3) la comunidad internacional no debe dar la espalda a la población y a los Gobiernos de los tres países más afectados. Tras un decenio y medio de participación y asistencia, la comunidad internacional no debe dejar el trabajo a medio hacer, cuando aún hay necesidades que no han sido atendidas. El objetivo de la evaluación fue precisamente obtener información fiable sobre las condiciones en que vive actualmente la población afectada por el accidente de Chernobyl después de 15 años de ocurrida la explosión y formular recomendaciones sobre la manera mas idónea de atender sus necesidades en la actualidad y en el futuro.
Desde que se planteó el problema de Chernobyl por primera vez en la Naciones Unidas en 1990, cuatro años después del accidente, la comunidad internacional ha estado prestando asistencia humanitaria de emergencia a la población que sufre sus consecuencias. En el curso de 15 años, el carácter del problema ha variado. Al reconocer esta circunstancia, se consideró necesario modificar el rumbo de las actividades e iniciar un nuevo proceso en el cual se asignaría mayor importancia a la función que desempeñan el PNUD, el UNICEF y otros organismos de desarrollo. Los tres Gobiernos de la región prestaron su apoyo a este cambio de rumbo y a la mayor importancia asignada al desarrollo, sin olvidar el carácter humanitario esencial del problema en lo que respecta a la población afectada.
El año pasado se adoptaron dos medidas concretas al respecto: primero, el Secretario General nombró Coordinador Adjunto de las Naciones Unidas para Chernobyl al Director Regional para Europa y la Comunidad de Estados Independientes del PNUD, Sr. Kalman Mizsei, a fin de que complementara mi labor, a la luz de esta nueva orientación de las actividades; y, segundo, se encomendó la realización del estudio mencionado para volver a examinar la cuestión de Chernobyl desde la nueva perspectiva del desarrollo con objeto de obtener una visión más clara de la situación actual y formular recomendaciones concretas.
El resultado más importante del informe es que se señalan las consecuencias de la contaminación radiactiva derivada del accidente de Chernobyl, como el cáncer de tiroides en quienes eran niños en la época del accidente, las radiaciones internas debidas al consumo de alimentos contaminados, los efectos psicológicos del accidente y otros problemas sanitarios que subsisten en Belarús, la Federación de Rusia y Ucrania. No obstante, en el informe se señala que no todos los problemas de salud pueden ser atribuidos directa y exclusivamente al efecto de la radiación. Ante todo, en el informe se indica que los problemas sanitarios vinculados con el accidente de Chernobyl ponen de relieve la compleja interacción entre la salud, la ecología, la economía y el desarrollo de la comunidad.
En consecuencia, en el informe se formulan recomendaciones destinadas a la recuperación y el desarrollo sostenible. Se propone, entre otras cosas, que se otorgue atención particular y especial a las necesidades sanitarias de las víctimas del cáncer de tiroides y a otras víctimas directas del accidente; que se ejecute un programa de investigación a largo plazo, y que cuente con financiación suficiente, sobre las consecuencias ambientales y sanitarias del accidente de Chernobyl. Ese programa podría ser ejecutado con el patrocinio de una fundación internacional para Chernobyl, que podría servir de catalizador para las actividades de investigación y asistencia en todo el mundo, la promoción de las inversiones, la instauración de planes de microfinanciación en las comunidades locales y la adopción de otras medidas. El objetivo de esta estrategia es garantizar que los recursos sean destinados a quienes más los necesitan y posibilitar que la mayor parte de la población logre la autosuficiencia, a fin de que pueda ejercer el control de su propia vida y decidir su propio futuro, en un contexto de desarrollo económico y social sostenible en el próximo decenio.
El informe contiene aproximadamente 20 propuestas de proyectos, cada una de las cuales se refiere a una determinada necesidad vinculada con el desarrollo. Esas propuestas se relacionan, entre otras cosas, con la promoción de técnicas innovadoras de protección de las actividades agrícolas contra la radiactividad y el fortalecimiento de la atención primaria de las salud, así como con la promoción de las inversiones internas y la creación de cooperativas de crédito en las regiones afectadas. Esos proyectos tienen por objeto fomentar la cooperación entre las organizaciones internacionales competentes, los donantes y los organismos de voluntarios. Ya se han elaborado versiones más detalladas de esos proyectos. En los próximos dos o tres meses concluirá la preparación de las propuestas correspondientes, que serán presentadas a la comunidad de donantes a fin de obtener su apoyo.
A comienzos de la primavera me propongo realizar mi segunda visita a la región, con objeto de obtener información de primera mano sobre las condiciones imperantes en el lugar y ultimar la preparación de propuestas concretas para los donantes. Poco después de mi visita a los tres países, celebraremos una reunión con los miembros del Grupo Interinstitucional de Tareas de las Naciones Unidas, con organizaciones regionales e intergubernamentales, los Gobiernos de los Estados más afectados, donantes y organizaciones de voluntarios. Juntos esperamos movilizar el apoyo para este programa y dar nuevo impulso a la cooperación internacional mediante la aplicación eficaz de las propuestas formuladas en la estrategia para la recuperación.


Fuentes:
http://www.un.org/spanish/events/calendario/decades/doc_d2006.html
http://daccessdds.un.org/doc/UNDOC/LTD/N07/594/91/PDF/N0759491.pdf?OpenElement
http://www.un.org/spanish/ha/chernobyl/consecuencias/chern2.htm
http://www.un.org/spanish/ha/chernobyl/consecuencias/chern2.htm