Año Internacional de la Reconciliación.
Los procesos de
reconciliación se tornan particularmente necesarios y urgentes en
países y regiones del mundo que han sufrido o sufren situaciones de
conflicto que han enfrentado y escindido a las sociedades en sus
distintas facetas, interna, nacional e internacional.
Resolución 61/17 aprobada por la
Asamblea General.
Año Internacional de la Reconciliación, 2009
La Asamblea General,
Teniendo presente la Carta de las Naciones Unidas, sobre todo los
propósitos y principios que en ella figuran, especialmente los de
preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra y
lograr, por medios pacíficos y de conformidad con los principios de
la justicia y del derecho internacional, el ajuste o arreglo de
controversias o situaciones internacionales susceptibles de conducir
a quebrantamientos de la paz, así como los de practicar la
tolerancia y convivir en paz como buenos vecinos, y, por
consiguiente, fomentar las relaciones de amistad entre las naciones
y promover la cooperación internacional para resolver los problemas
internacionales de carácter económico, social, cultural o
humanitario,
Reconociendo que los procesos de reconciliación se tornan
particularmente necesarios y urgentes en países y regiones del mundo
que han sufrido o sufren situaciones de conflicto que han enfrentado
y escindido a las sociedades en sus distintas facetas, interna,
nacional e internacional,
Reconociendo también que muchas de las actividades que lleva a cabo
el sistema de las Naciones Unidas en general y la comunidad
internacional en su conjunto en pro del mantenimiento y
consolidación de la paz, la prevención de conflictos, el desarme, el
desarrollo sostenible, la promoción y protección de la dignidad y
los derechos humanos, la democracia, el imperio de la ley y la
gobernanza, entre otras, conducen al inicio y desarrollo de procesos
de reconciliación,
Consciente de que el diálogo desde posiciones de respeto y
tolerancia entre los oponentes es un elemento esencial de la paz y
la reconciliación,
Consciente también de que la verdad y la justicia son elementos
indispensables para lograr la reconciliación y la paz duradera,
Teniendo en cuenta el rol que deben asumir los medios de
comunicación en relación con los procesos de reconciliación,
Convencida de que la proclamación de un año internacional de la
reconciliación a fines del primer decenio del nuevo milenio
proporcionará a la comunidad internacional la oportunidad de
impulsar, con la participación activa de todos los interesados, los
esfuerzos por abordar procesos de reconciliación, que constituyen
una necesidad y condición para la construcción de una paz firme y
duradera,
1. Expresa su firme determinación de impulsar procesos de
reconciliación en aquellas sociedades que se encuentran enfrentadas
y/o escindidas por conflictos;
2. Decide proclamar el año 2009 Año Internacional de la
Reconciliación;
3. Invita a los gobiernos y organizaciones internacionales y no
gubernamentales interesadas a que apoyen los procesos de
reconciliación entre sociedades enfrentadas y/o escindidas y a que
planifiquen y lleven a cabo programas culturales, educacionales y
sociales adecuados para promover el concepto de reconciliación,
incluso mediante la celebración de conferencias y seminarios y la
difusión de información sobre el tema.
56ª sesión plenaria
20 de noviembre de 2006.
Solicitud de inclusión de un tema
suplementario en el programa del sexagésimo primer período de
sesiones
Año Internacional de la Reconciliación, 2009
Carta de fecha 4 de agosto de 2006 dirigida al Secretario General
por el Encargado de Negocios interino de la Misión Permanente de
Nicaragua ante las Naciones Unidas
Tengo el honor de
dirigirme a Vuestra Excelencia en ocasión de solicitar por su digno
medio la inclusión de un nuevo tema, titulado: “Año Internacional de
la Reconciliación, 2009”, en el programa del sexagésimo primer
período de sesiones de la Asamblea General, con arreglo al artículo
14 de su reglamento.
De conformidad con el artículo 20 de dicho reglamento, se adjuntan a
esta solicitud un memorando explicativo en que se hace ver la
importancia de este tema, así como la necesidad de que las Naciones
Unidas lo examinen detenidamente en la Asamblea General (véase el
anexo I) y un proyecto de resolución (véase el anexo II).
En vista de la especial significación del tema propuesto, que se
relaciona con toda una serie de aspectos de la labor de la Asamblea
General, solicitaría también que sea examinado directamente en
sesiones plenarias de la misma, sin remisión a una Comisión
Principal.
(Firmado) Mario H.
Castellón Duarte
Representante Alterno
Encargado de negocios a.i.
Anexo I
Año Internacional de la Reconciliación, 2009
1. Fundamentación
La comunidad internacional ha ido instituyendo como tradición, el
dedicar cada año a un tema o causa, hacia la cual se ha pretendido
movilizar la conciencia de la humanidad.
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia
y la Cultura (UNESCO) promovió que la Asamblea General de las
Naciones Unidas proclamara 1995 Año de las Naciones Unidas para la
Tolerancia; la República Islámica del Irán en el mismo sentido
planteó la iniciativa y recibió el respaldo de la comunidad
internacional para proclamar 2001 Año de las Naciones Unidas del
Diálogo entre Civilizaciones; nuevamente la UNESCO logró el respaldo
de la Asamblea General para proclamar el año 2000 como Año
Internacional de la Cultura de la Paz; un grupo de Premios Nóbel de
la Paz entre los cuales figuraban Nelson Mandela y Rigoberta Menchú,
respaldados por la UNESCO, promovieron la iniciativa de que la
Asamblea General proclamara el Decenio Internacional de una cultura
de paz y no violencia para los niños del mundo, 2001-2010.
Precisamente en el mes de septiembre de 2005, la Asamblea General
conoció informes de más de 600 organizaciones de la sociedad civil
sobre el desarrollo del Programa de Acción sobre una Cultura de Paz
en la primera mitad del Decenio referido, estimulando a fortalecer y
ampliar las acciones de construcción de una cultura de paz en el
mundo, en particular en el quinquenio siguiente.
Iglesias madres cristianas han realizado importantes iniciativas en
el ámbito de la reconciliación entre religiones, como lo hizo la
Iglesia Católica al promover el cónclave de religiones; judía,
musulmana y cristiana en Jerusalén en el año 2000; por su parte, el
Consejo Mundial de Iglesias celebró el Año del Jubileo en 1998, año
del 50° aniversario de su creación, acogiendo y respaldando muchas
iniciativas de este tipo. En este sentido, inauguró en el año 2001
el Decenio para Superar la Violencia: Iglesias en la búsqueda de la
Reconciliación y la Paz (2001-2010).
La reconciliación la entendemos como procesos profundos de
encuentros entre partes enfrentadas, procesos que llevan al
reconocimiento del Otro en sus diferencias, intereses, valores, y
que suponen reparar la injusticia o el daño que originó la ruptura
en la sociedad o entre naciones; también implica la creación de
instituciones que establezcan un nuevo tipo de relación, así como la
promoción de una nueva cultura que haga irreversible la construcción
de la paz.
El objetivo de esta propuesta es promover la creación en el mundo de
un ambiente favorable a acciones e iniciativas de reconciliación en
los diferentes niveles de la sociedad humana: entre Estados, entre
gobiernos y ciudadanos, entre religiones; entre el Norte y el Sur,
entre culturas, géneros, etnias, generaciones, individuos y entre el
hombre y la naturaleza.
Se pretende con esta propuesta fijar la atención, el pensamiento, el
sentimiento y las acciones de los hombres y mujeres, dentro y fuera
de estructuras de poder, para lograr un clima que propicie acciones
concretas que den contenido a procesos de reconciliación.
Consideramos que el primer decenio del nuevo siglo y milenio, con
toda su carga de violencia y desesperanza, es una referencia
importante y propicia para promover dicha iniciativa, pues la
humanidad está urgida de nuevos signos de esperanzas que apunten a
un giro fundamental en el desarrollo de los acontecimientos que
actualmente vivimos.
Desde la perspectiva de un país y región como la centroamericana,
que estuvieron sumidos durante largos años en un conflicto armado
que afectó gravemente el conjunto de relaciones en la sociedad, la
reconciliación se nos presenta como una necesidad y condición
imprescindible para la construcción de una paz firme y duradera.
Muchos países y regiones del mundo han vivido y aún viven
situaciones de conflictos más o menos violentos, que han enfrentado
y escindido a las sociedades en sus distintos niveles: el interno,
el nacional y el internacional; asimismo, se ha fracturado la
relación entre el hombre y la naturaleza; siendo así como dichos
procesos de reconciliación se tornan necesarios y urgentes.
2. Acciones que podrían impulsarse
Si bien las acciones que pueden impulsarse son infinitas y deben
adecuarse a la realidad de cada sociedad, deseamos solamente señalar
a manera de ejemplo algunas de las iniciativas posibles que pudieran
ser:
Entre gobiernos y ciudadanos: amnistía a presos políticos, programas
para erradicar la pobreza crítica.
Entre Estados en conflictos: medidas de fomento de la confianza, la
cesación del fuego, negociaciones, otros medios de arreglo,
supresión de sanciones, bloqueos, etc.
Entre géneros: programas para erradicar la violencia contra la mujer
y promover la igualdad de sus derechos.
Entre generaciones: programa de promoción del respeto y
reconocimiento a los derechos y especificidades de la niñez y
juventud, así como de la tercera edad.
Entre el hombre y la naturaleza: promoviendo en los sistemas
educativos y medios de comunicación, la educación ambiental y
acciones de preservación del medio ambiente y el desarrollo de una
conciencia ecológica.
Entre el Norte y el Sur: iniciativas de condonación total o parcial
de la deuda por parte de los países del Norte a los países del Sur
más pobres y menos adelantados.
Entre religiones, etnias y culturas: programas sistemáticos que
promuevan la tolerancia, diálogo, conocimiento, intercambio, y
entendimiento entre las mismas. Reparar la injusticia que han
sufrido las poblaciones indígenas en relación a su tierra y cultura.
La declaración de 2009 como Año Internacional de la Reconciliación
ofrecerá grandes oportunidades a los gobiernos, organizaciones
gubernamentales y no gubernamentales, así como al resto de la
sociedad civil, de planificar y ejecutar programas culturales,
educacionales, sociales e incluso políticos para llevar a cabo de
manera práctica la reconciliación entre partes enfrentadas.
Las Naciones Unidas deberán desempeñar un papel muy importante, como
foro multidisciplinario y centro que armoniza los esfuerzos de todos
los países, para la consecución de fines comunes, en las acciones
que se desarrollen en el Año Internacional de la Reconciliación,
2009.
Anexo II
Proyecto de resolución Año Internacional de la Reconciliación, 2009
La Asamblea General,
Teniendo presente la Carta de las Naciones Unidas, sobre todo los
propósitos y principios que en ella figuran, especialmente el
preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra,
lograr por medios pacíficos, y de conformidad con los principios de
la justicia y del derecho internacional, el ajuste o arreglo de
controversias o situaciones internacionales susceptibles de conducir
a quebrantamientos de la paz, así como practicar la tolerancia y
convivir en paz como buenos vecinos, y por consiguiente, fomentar
relaciones de amistad entre las naciones y promover la cooperación
internacional para resolver los problemas internacionales de
carácter económico, social, cultural o humanitario,
Reconociendo que procesos de reconciliación se tornan
particularmente necesarios y urgentes en países y regiones del mundo
que han sufrido o sufren situaciones de conflictos bélicos,
sociales, culturales, económicos o de otra índole, que han
enfrentado y escindido a las sociedades en sus distintas facetas,
interna, nacional e internacional,
Reconociendo que muchas de las actividades del sistema de las
Naciones Unidas en general y de la comunidad internacional en su
conjunto en pro del mantenimiento y consolidación de la paz, la
prevención de conflictos, el desarme, el desarrollo sostenible, la
promoción y protección de la dignidad humana y de los derechos
humanos, la democracia, el imperio de la ley y la gobernanza, entre
otros, conducen al inicio y desarrollo de procesos de
reconciliación,
Consciente de que el diálogo desde posiciones de respeto y
tolerancia entre los oponentes es un elemento esencial de la paz y
de la reconciliación,
Teniendo en cuenta el rol activo y comprometido que deben asumir los
medios de comunicación en relación con los procesos de
reconciliación, Convencida de que la proclamación de un año
internacional de la reconciliación a fines del primer decenio del
nuevo milenio proporcionará a la comunidad internacional la
oportunidad de impulsar, con la participación activa de todos los
interesados, esfuerzos en abordar procesos de reconciliación, que se
presentan como necesidad y condición para la construcción de una paz
firme y duradera,
1. Expresa su firme determinación de impulsar procesos de
reconciliación en aquellas sociedades que se encuentran enfrentadas
y/o escindidas por motivo de conflictos bélicos, económicos,
sociales o culturales;
2. Decide proclamar el año 2009 Año Internacional de la
Reconciliación;
3. Invita a los gobiernos y organizaciones internacionales y no
gubernamentales interesadas a que apoyen los procesos de
reconciliación entre sociedades enfrentadas y/o escindidas y a que
planifiquen y lleven a cabo programas culturales, educacionales y
sociales adecuados para promover el concepto de reconciliación
incluida la celebración de conferencias y seminarios y la difusión
de información sobre el tema, e informen sobre sus actividades
respectivas al Secretario General;
4. Pide al Secretario General que le presente un informe preliminar
en su sexagésimo segundo período de sesiones y un informe final en
su sexagésimo cuarto período de sesiones.
Fuentes:
http://www.un.org/spanish/events/calendario/years/doc_y2009.html
http://daccessdds.un.org/doc/UNDOC/GEN/N06/495/48/PDF/N0649548.pdf?OpenElement
http://daccessdds.un.org/doc/UNDOC/GEN/N06/456/83/PDF/N0645683.pdf?OpenElement